Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Once Tiros

Las raíces no se tocan

Cronista: Gentileza: Sebastián Barrera | Fotos: Gentileza prensa

27 de Agosto, 2010

Las raíces no se tocan

La banda uruguaya volvió al país para adelantar parte de lo que será su cuarto trabajo de estudio.

Lo de Once Tiros es un caso particular en medio de tanto éxito uruguayo por estas tierras. La Vela Puerca se cansó de llenar estadios y No te va Gustar se aseguró la convocatoria de miles de adolescentes que se rindieron a sus melodías pegadizas.

Once Tiros no logró semejante éxito y todo gracias a respetar un sonido que vienen recreando desde su primer disco Parvadomus (2002), en el que predominaba el ska, el reggae y estribillos fáciles de corear. Al igual que La Vela Puerca en sus comienzos, el primer disco era sucio y directo.

El público los escuchó y también festejó su segundo trabajo Glamour & Violencia (2004), un disco que siguió los pasos de su antecesor pero que demostraba una madurez no solo lírica sino musical, con un trabajo de producción mucho más cuidado, ideal para llegar a todo el público que le llenaba estadios a NTVG y La Vela Puerca. Parecía cantado, casi obvio, pero tampoco logró pasar del Teatro de Colegiales ni agotar las FMs del país.

Ya en el 2010, Once Tiros sigue volviendo al país gracias a un público que sigue apostando por ellos. No serán muchos pero suficientes para poder editar Momento Extraño (2008) y tocar en Niceto para resumir tres discos en casi dos horas de show.

Pablo Silvera pedía disculpas y paciencia si presentaban temas nuevos: “Es que estamos cansados de tocar los temas viejos”, decía con timidez esperando que nadie se queje demasiado. “Tocamos tres nuevos, pum pum pum, y después volvemos a los que ustedes conocen”.

Por lo que se pudo adelantar, la banda sigue apostando por un sonido más potente, respetando el ska como sonido base, pero animándose cada vez más a expandirse y presentar distintas opciones. Cosa que también hicieron los de La Vela, casi al punto de perder ese sonido característico de los primeros dos discos. Pero a diferencia de ellos, Once Tiros, sigue sonando a Once Tiros, y eso es válido pero peligroso a la hora de expandir horizontes.

“Kamikaze”, “Ciclo”, “Fear Factory”, “Alarma” y “Bisturi!” son claros ejemplos de un cambio notorio pero que no pierde el espíritu de su primer trabajo. Los cincos temas se mezclaron entre “El globo”, “Que no decaiga”, “La Canao”, “Televicio” y “Maldición”, para citar sólo algunos de una noche larga que tuvo a dos bandas soporte que lograron entretener y ganarse a los que se animaron a llegar más temprano.

Maseregenta es un grupo de chicos que acaban de terminar el secundario y están a punto de sacar su primer disco. Suenan bien, divertidos y se nota que la pasan bien. Seguro escuchan mucho (o demasiado) a los Cadillacs y los Piojos y eso les impide experimentar con sonidos nuevos que quizás vendrán en su segundo trabajo, o cuando entiendan que muchos ya hicieron lo que están haciendo. Banda de verano, sí, pero divertidos y capaces de animarse a más gracias a un buen uso de vientos y melodías.

Machaca Boffe, en cambio, entendió el tema de la diversidad y sorprendió a todos no sólo por un sonido potente con altas dosis de funk, sino por saber usar un escenario para lograr la atención de los que no los fueron a ver. Gran tema “Boludo”, que es uno de los tantos que hacen reír por el exceso del absurdo. My Space asegurado.

Once Tiros redondeó la noche y dejó ir satisfechos a un grupo de seguidores que apuestan por sus cambios pero que agradecen la continuidad de las bases que construyeron las grandes melodías de sus dos primeros discos.

Fotos: Gentileza Victoria Lagos

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