Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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San Nicolas Rock

Dia 1 - Attaque sincronizado

Cronista: Gentileza: Gaston Magallanes | Fotos: Beto Landoni

23 de Julio, 2005

Dia 1 - Attaque sincronizado

La Ciudad de San Nicolás, acariciada por el Río Paraná, fue el escenario del rock nacional el fin de semana del 16 y 17 de Julio. La convocatoria con bandas del talle de Attaque 77, Kapanga, Almafuerte o Catupecu Machu no era

Un marco especial se armó para albergar a muchas de las mejores y más grandes bandas del país. A más de 250 kilómetros de la Capital Federal, el Club Regatas abrió sus puertas a eso de las 15 horas de cada día para recibir a la gente. Los primeros actores fueron grupos con sed de dar lo mejor. Líquido fue la banda encargada del difícil arte de abrir un festival. Sin embargo, se puso la responsabilidad al hombro sin titubeos, y con una mezcla de pop y rock dieron un buen show para los pocos presentes que había a las 4 de la tarde. Presentando temas de su primer Cd “Huellas de la Tempestad”, que regalaron a varios de los presentes, esta banda de Santa Fe dejó la tarde musical caliente para los demás.

Doctor Moskito fue la primera de las bandas locales en tocar. En no más de 5 minutos armaron y comenzaron. Con una propuesta un poco más interesante, arengaron al público y lograron despertar un fervor más intenso. Dos cantantes y varios de sus integrantes con atuendo médico, los Dr. no defraudaron a su gente. En segundo turno se presentaron Los Vándalos que, con su rock y blues tradicional, arrancaron con El Indulto y al grito de “quieren rock and roll” le pegaron Como Mierda. Cristian Bruscia, en voz, se movía de un lado a otro del escenario y no dejaba de motivar a la gente. Con aires de Creedence o los viejos Rolling Stones dieron el golpe de quiebre con la sucesión de temas, uno más rockanroleros que otro. Mientras algunos bailaban al ritmo de la música el recinto se iba llenando de adolescentes. Esta banda de Rosario le dejó la posta a otra local: Los Impostores. Mientras el sol caía sobre el Río Paraná, estos tres chicos dejaban un sentimiento punk a todos los que cantaban y vivaban por ellos.

El Estadio de Básquet La Ribera albergó la primer noche a unos mil jóvenes. Mientras que el telón blanco de fondo con el logo del festival deba paso a los consagrados. La Mancha de Rolando salió a escena con La Planta. La banda de Avellaneda les demostró a los nicoleños todo el poder de sus guitarras, en donde Franchie, se lució en clásicos cómo Calavera, Arde la Ciudad o Mago de la Lluvia (con el cual cerraron). La gente vibró cuando el Negro les contó a los presentes que San Nicolás era la tierra de sus padres. La banda más rockera de la noche no desentonó y dio su repertorio a un público que los aceptó de mil maravillas.

Luego vino el turno de Horcas. Con un Walter Meza muy dado con el público, la banda de heavy arrancó con unos problemas en el micrófono del cantante. El Agite fue el eslabón que no se acopló a la cadena, ya que superado ese pequeño percance los demás temas sonaron con todo el poder que al que el quinteto nos tiene acostumbrado. Al grito de “dónde esta mi gente” comenzaron los acordes de El Necio para luego dar paso a otro tema de su flamante trabajo Demencial, El Juego. La potencia crecía al ritmo de los dos violeros. Gabriel Liz y Seba Coria que se turnaban para puntear la guitarra y así construir una noche de resistencia al intenso frío que azotaba.

Con Reacción, un trash bien podrido, creo que se puso en el bolsillo a mucha gente que no los conocía. El momento emotivo llegó cuando Meza dedicó Vence “a los amigos que no están”: Osvaldo Civile y a Pappo y el aplauso y la ovación llegó de todos los puntos del estadio. Para el final el himno metalero por excelencia: Destrucción de V 8. Un pogo feroz cerró un recital impecable.

El lugar con capacidad, según los organizadores, para 2500 personas aun no estaba colmado y tampoco lo estuvo al finalizar el festival. ¿El motivo? Tal vez el precio de las entradas que iban de los $25 a $30 por día. Además, el clima jugó un poco en contra ya que la gente de Buenos Aires que dejó la suerte para el final, no se decidió a viajar debido a la lluvia intensa del viernes y la baja temperatura del fin de semana.

La anteúltima banda fue Catupecu Machu. Arrancaron con Oxido en el Aire. Y le dieron a San Nicolás una ración de disco music al ritmo del sampler y los sintetizadores de Macabre. La puesta de luces estuvo bastante interesante, pero no coordinaba con las dos pantallas que estaban ubicadas a los laterales del escenario y presentaban publicidades como la de VIDEOS JUEGOS PAULUCCI con una imagen de Super Mario.

El mejor momento de esta primer fecha fue cuanto interpretaron Dale! con un sostenido nivel de carisma de Fernando Ruiz Díaz,para levantar a toda la gente. Si bien no tocaron muchos temas viejos, Catupecu mostró toda su lucidez musical para dejar contentos a todos. Tampoco faltó la versión de MagiaVeneno, Eso Vive (una versión disco) y el cierre estuvo a cargo de Hechizo, el cover de Héroes del Silencio.

El cierre de esta primera fecha estuvo a cargo de Attaque 77. Ciro y compañía repasaron muchos de sus clásicos temas punk en versión alternativa. Así fue que el Cielo Puede Esperar, Dónde las Águilas se Atreven o Por Que te Vas perdieron aquella reminiscencia de un pasado bajo el ala de Ramones. Las pantallas dejaron su publi local y dieron paso a que acompañen a la música. Así fue el caso del tema Western con su video clip de la mano. La gente vibró. Era el grupo del día. También tomaron el micrófono para cantar Mariano y Luciano.

Ya entrada la madrugada se escucharon los últimos sonidos de rock en San Nicolás. Una ciudad muy hospitalaria y que se merece más y mucho más rockandroll.

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