Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Gustavo Cordera

“Para el careta de Calamaro”

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Anabella Reggiani

11 de Noviembre, 2010

“Para el careta de Calamaro”

Acompañado de amigos, Gustavo Cordera presentó en Niceto La Caravana Mágica, y repasó algunos temas de Bersuit.

La noche de Palermo tomaba calor con Babel Orkesta, y si de música popular se trata, la Babel tiene una gran fiesta parecida al circo. Primero llegó la carrera de embolsados, corriendo por todo el piso de Niceto.  El segundo juego fue el de la papa y la cuchara en la boca. Ya con 10 finalistas, empezó el juego de la silla, que dejó un ganador para el próximo show de Cordera. Pero la kermesse no terminó ahí, y siguió con diversiones como dardos, tumbalatas y sapo, entre otras.
 
Gustavo  Cordera arrancó su caravana mágica con “No es que sea viejo”, con un particular ritmo de cumbia para el baile de todo el público. Pegadito llego “La bomba loca” y “Me juego a morir”, antes de “La ansiedad de buscar”, con un estilo bersuitero bien puro. Cordera siguió presentando temas de su etapa solista como “Aprendí a esquivar”, con movimientos de box a lo Nicolino Locche e “Iridiscencia”, una bonita canción lenta para bajar la tensión.

“Llega un momento macho, un momento lleno de testosterona que dura muy poco porque es lo que hay, así que todos los que tienen que desatar algún tipo de violencia, algún tipo de bronca o algo que tenga que ver con un sentimiento masculino les recomiendo este momento, que forma parte de cuando yo era hombre”. Con estas palabras presentó “La soledad”, de Bersuit, en una versión más rockera a la original. También de Bersuit pasó “Perro amor explota” y más tarde se vivió un momento emotivo cuando dedicó “Huguito en retirada” a su madre.
 
La cumbia volvió a Niceto de la mano de “El lisiadito” con ambiente de bailanta y el rayador a toda marcha. Después subió una palabra mayor en el juego lindo de las destrezas, amado en parte de Avellaneda y el mundo: el Bocha Ricardo Bochini hizo jueguito con una de tenis en El “baile de la gambeta”. Después de “Sencillamente”, pasó una cumbia del estilo villera, “Asalto de cumbia”  dedicada “al careta de Calamaro”.

“Nos pegamos un refresco y lo que viene es imperdible”, dijo Gustavo, y lo que vino fue La Bomba de Tiempo, que llenó de tambores de todo tipo el escenario y tocaron “Estoy real”  y “La bomba loca”. Parecía el final pero no, faltaba Cordera en el campo, paseando de lado a lado con decenas de manos acariciando la pelada. De vuelta en el escenario, el abrazo final con sus músicos y la ovación del público siempre fiel.
 
Gustavo Cordera y la Caravana Mágica nos dejaron una noche de jueves diferente a las demás, demostrando que la fusión y el repertorio abierto pueden lograr grandes momentos. Pero lejos está este Cordera del que muchos tratan de encontrar, ese Cordera de los mejores momentos de Bersuit quedó en el pasado.

TXT: Pablo Rios

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