Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Juana la loca

De Entre Casa

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

28 de Julio, 2005

De Entre Casa

Después de un prolongado parate, en el que la banda preparó su Casablanca, Juana la Loca volvió a mostrar lo mejor de su furia sónica y de paso presentó en sociedad los temas de su reciente placa

Juana La Loca tocó el pasado domingo en La Trastienda. Puede vaticinarse con anterioridad como un encuentro entre las masas más cools de la actualidad juvenil. Pero nada que ver, hay muchos que desconocen las raíces rockeras que, este conjunto, demuestra en sus dos primeras placas. Y el público fue reflejo de eso. Había un par de caripelas (ya no hay tanto tumba como antes, hasta eso se perdió), otros colgados, como uno que tenía la remera de Pier, o un rasta que se movía de por encima de las masas. Una brochette interesante para una banda más que atractiva.

Cuando el reloj ya había dejado mal parada a la puntualidad las luces bajaron y una pantalla comenzó a mostrar imágenes de un auto recorriendo la ciudad con sonidos de autopistas y túneles. Ya eran casi las 21 cuando Rodrigo Martin, marcando la diferencia con un traje blanco y una camisa roja con una flor haciendo juego, y compañía enfrentaron a la gente.

Los primeros temas en sonar fueron “Perdí la fe”, una versión renovada de “Autoejecución” y la poderosísima “Agujeros negros”. A esta altura sorprendía la ductilidad con la que Martin manejaba su cuerpo mientras corría de un lado hacia otro.

Cabe destacar que el sonido logrado fue muy bueno, y que la voz del cantante estaba en estado natural, algo difícil de lograr dados los constantes agudos y alargamientos que emplea el fanático de la academia. También se nota que el conjunto, con la vuelta de Roberto Pasquale, ganó más naturalidad.

Eran pocos los que se habían subido al éxito, y la verdad está bueno destacarlo, porque el grupo llenó en dos oportunidades el reducto de San Telmo, dejando bien en claro que su gente es fiel por más que la banda llevase muchísimos meses sin presentarse en vivo.

Para la mitad del show llegaron clásicos como “Angelical” y “Mi otoño es verde” (cantado por Roberto). Y desde abajo podía notarse como la gente reclamaba los temas más viejos, evidenciando lo dicho con anterioridad. Durante el show, que duró algo así como una hora y cuarto, la banda repasó toda su carrera y, a la vez, se dio el gusto de presentar su reciente disco “Casablanca”.

Luego de “Vida modelo” y “Viernes a la noche” llegó el parate en el que la muchachada siguió disfrutando de la música de la banda, así como también de la pantalla gigante, algo a destacar, teniendo en cuenta que esos minutos de espera son muy molestos.

Cuando el grupo retornó al escenario, aportaron esa cuota de glamour antes mencionada. Con un conjunto de rosas rojas en sus manos, los integrantes, desde el tablado las fueron acercando a los mejores postores. Luego, sus dos últimos temas: “Cupido” (a mi gusto el mejor) y “Dame pasión”, el reciente tema en el que Martín hace unos días, en una entrevista con La Bitácora, dijo que lo cantaba hasta en los sueños.

Así se fueron, quién sabe hasta cuando, dejando en claro que su música se adhiere como una espina. De golpe y con furia .
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