Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Ciro y los persas

Sultán del ritmo

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Beto Landoni

17 de Diciembre, 2010

Sultán del ritmo

Para despedir un 2010 en que lanzó Espejos, su primer álbum como solista, Andrés Ciro Martínez se despachó con un doblete en el estadio Luna Park, junto con su banda Los Persas, en un show marcado por la presentación del reciente disco, pero también con inolvidables canciones piojosas y homenajes a Pappo y Luca Prodan.

“Que salga Ciro y todo el año es carnaval”. Luego de que una agrupación de música persa acompañara mientras la gente se ubicaba en cada rincón del estadio, el Luna Park repleto una vez más esperaba ansioso por la salida del hombre de Palomar. Cuando pasó la introducción artística y se apagaron las luces, el ex Piojos apareció en el escenario con “Banda de garage”, seguida del primer corte del álbum, “Antes y después”, para dejar clara la impronta del show alrededor de Espejos, su primer disco solista presentado este año, también en el mítico parque lunático.

A Ciro lo acompañan desde 2009 Los Persas, y lo hacen muy bien. Tienen bases musicales concretas y bien arraigadas. Al sonido moderno logrado en Espejos, lo refuerza el vivo, y además han sabido dar una vuelta de tuerca a los temas de Los Piojos. Como en cualquier proyecto donde las miradas siempre caen sobre el líder, éste es el único que decide hasta donde pueden volar los demás. Y el techo está altísimo; Juan “Escuela de rock” Abalos quemó la guitarra en honor al maestro Norberto Napolitano cuando tocaron “El Viejo”, del Carpo. En cada solo entregó lo máximo y fue de los más ovacionados.

La selección de temas piojosos por parte de quien fuera durante dos décadas su frontman no es nada fácil. Para la noche del viernes, Ciro eligió de las cepas más viejas y poderosas, que descontrolaron a quienes desde el principio gritaban “Solo te pido que se vuelvan a juntar”. Predominaron los discos Chac tu chac y Ay ay ay, con “Cancheros”, “Cruel, “Arco”, “Ximenita” y “Pistolas”, donde se lucieron la armónica de Andrés y la dupla Broder Bastos-Lulo Isod en bajo y batería, improvisando de manera genial y divertida.

El momento emotivo llegó con “Paso a paso”. En tiempos de tanta xenofobia revuelta, el reggae cantado en Espejos por Micky, ex Piojos, es un canto por los hermanos latinoamericanos: “Criticás al boliviano y trabaja más que vos, criticás al peruano y fueron Imperio del Sol, criticás al brasilero y hoy son hermano mayor, criticás a los villeros y escupís desde el balcón”. También en plan intimista sonaron “Vas a bailar” y dos temas piojosos, “Al Atardecer” y “Amor de perros”.

Ciro definió a Juan Abalos como la persona más colgada del mundo. Para confirmar la premisa, el barbudo se puso a improvisar cuando lo dejaron solo tras el “Malambo para Luca”, y superponiendo sonidos con los pedales, construyó una base para los aplausos finales y bien merecidos. Después de filmar el camino por abajo del estadio, Andrés y el tecladista Chucky de Ipola, el único que acompaña a Ciro luego de la escisión piojosa, aparecieron al pie de la platea para interpretar el “Blues de la ventana”, con Los Persas sonando como banda de salón. Siguieron “Similar”, tema nuevo lanzado por Internet como regalo de la nueva web de la banda, “Servidor”, “Rockabilly para siempre” y “Blues del gato sarnoso”, para autodefinirse y mostrar que el Luna Park es para él un hogar.

“Me encanta hasta el camino de venir acá, la autopista, dar la vuelta por atrás, encontrarme con ustedes. Bueno, muchas gracias a todos por venir”, fueron las últimas palabras de Ciro antes de hacer sonar el patito y cantar “Chucu-chu”, seguida de “Insisto”, con Juanjo Gáspari inspirado en las seis cuerdas, y “Noche de hoy”, en un final bien caliente, demostrando la capacidad que tiene para componer temas que rápidamente se convierten en grandes pogos.

Con “Aguanten los trapos”, el track oculto de Espejos, Ciro cerró su presentación con la clásica y piojosa lectura de las banderas, que se iban acumulando cerca del escenario. Junto a Los Persas, ejército perfecto como los inmortales para los reyes persas, y muy virtuosos, Andrés Ciro Martínez despidió el año con un doblete cargado de emociones en el estadio Luna Park de Buenos Aires.

TXT: Gonzalo Rebollo

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