Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Festival de Verano de Blues

The walking blues

Cronista: Gentileza: Francisco Andres Anselmi - Gentileza prensa | Fotos: Jose Fuño

05 de Febrero, 2011

The walking blues

Siempre es lo mismo, nena.  En un país como Argentina, donde reina, por sobre todas las cosas, la diversidad de los gustos [Y del malo también. ¿Por qué no?], donde la noche está dominada por los maestros Wisin & Yandel, McCaco o El Polaco, que una productora independiente como Gondwana tome las riendas y organice en La Trastienda un festival de verano de blues no es para menos, ya que es el comienzo de una movida a la que se le debería prestar más atención que la que tiene, por lo menos en el circuito mainstream al que concurren las bandas locales.

Para la segunda fecha del Festival de Blues de Verano, el primer artista en salir a las tablas fue la valiente Tana Spinelli, que a fuerza de su “guitarrita extraña” [Como luego la definiría el señor Vilanova] y su voz intentó hacerle recordar a todos los presentes que alguna vez existieron grandes blueseros como Eric Johnson o Louis Armstrong.

El ex batero, saxofonista y actual guitarrista de Victor Hamudis Blues Band, justamente Victor Hamudis, se encargó de enchufar a 220 los amplificadores y de ponerle un poco de electricidad a la acústica y tranquila noche. Con una banda que rozó algunos matices del Funk, del rock surfer de los 60, 70’s y el rock, presentó su última placa, “One foot in the blues, One foot in the country”.

Sin embargo, ya cerca de la luz al final del túnel, es importante resaltar que, como es entendible ya que es el primero, de estas tres fechas quedaran muchos aspectos por solucionar, entre ellos uno de los más importantes: el sonido, el cual dejo mucho que desear durante las tres horas de show, y sólo mejoró un poco durante el último set.

Respetando la sobria escenografía que usaron las anteriores bandas, Don Vilanova o Miguel Botafogo da lo mismo para el caso, todavía no se entiende porque se cambió el nombre artístico], salió junto a su Gibson E335 a una zapada para luego hacer el primer momento de homenaje a Pappo, Blues para mi guitarra, seguido de Shake your moneymaker y el segundo recuerdo a Pappo, Siempre es lo mismo, nena; proveniente del tercer disco de Pappo’s Blues.

La emotiva Desconfío congregó a todas las voces de parejas, familias y viejos bluseros ya aburguesados, en un mismo canto emotivo, para luego reencarnar nuevamente la furia en El Tren de las 16, la que como ya ha comentado Pappo en una oportunidad, se la dedicó a una amante que dejó atrás en Inglaterra.

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