Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Iron Maiden

La frontera final

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Prensa

08 de Abril, 2011

La frontera final

La Doncella de Hierro volvió al país en el marco de la gira Final Frontier Tour. Copó la cancha de Vélez Sarsfield y capturó imágenes para su próximo DVD.

Las calles de Liniers siguen estando tal cual las describió Ricardo Iorio en el disco “Acido Argentino” de Hermética. En la actualidad, ese barrio sirve como punto de encuentro, para que la familia metalera se junte, después de la promesa hecha en 2009. “En dos años volvemos” decía Bruce Dickinson aquella noche de marzo. Y como en las buenas familias, las promesas se cumplen. Así se produce la octava visita de Iron Maiden a la Argentina.

Adrián Barilari abrió la tarde presentando “Abuso de poder”, seguido por los americanos de Kamelot, con Fabio Lionel de Rhapsody suplantando a Roy Khan en las voces, debido a su enfermedad. La expectativa subía y llegó a puntos estratosféricos cuando Sam Dunn, antropólogo que se encarga de estudiar al heavy metal como fenómeno, y autor de documentales imperdibles como "A Headbanger's Journey", "Global Metal" y "Flight 666", anunciaba que por ser el mejor público del mundo, Maiden iba a grabar un DVD en Argentina.

Con una escenografía espacial acorde a la gráfica de su último disco, el riff machacoso de "Satellite 15…The Final Frontier”, encendió a la gente seguido por “El dorado”. La elección de los temas estuvo un poco apartada de los hits tradicionales, ya que en la anterior gira “Somewhere back in time”, el banquete de canciones clásicas terminó en atracón de metal. Pero para saciar a la gente de la vieja escuela llegó “2 Minutes to Midnight”.

Bruce Dickinson se lució en “The Talisman”, una canción de gran exigencia vocal, que sorteó sin problemas. Acompañado siempre de su performance teatral, con saltos, corridas, y el grito de “Scream for me Buenos Aires,” que lo hacen parecer un gigante, a pesar de su baja estatura.

Maiden continuó estrenando canciones: “Coming Home” y más tarde lo haría con la épica “When the wild wind blows”. De ahí en adelante, todo sería artillería pesada, repasando sus discos más tradicionales. “The trooper” y su híper coreada intro, regalaba momentos gloriosos y  material de sobra para el DVD, con una salvedad: el público argentino no chifló a Dickinson, mientras flameaba la bandera del Reino Unido. No sabemos si la gente finalmente aprendió o si la grabación del show influyó.

Un doblete de Brave New World copó la noche. Primero “The wicker man”, mostrando el manejo que tiene la banda de las melodías, esas que lobotomizan tu cerebro, se instalan y que jamás podrás olvidar. Y segundo “Blood Brothers” dedicada a todas las razas, religiones, a los damnificados del tsunami de Tokio y del terremoto de Nueva Zelanda. “Porque si son Iron Maiden, son nuestros hermanos de sangre” explicaba Dickinson.

Como no podía faltar a la cita, un Eddie gigante saltó al escenario durante “The evil that men do”, reflejando en las pantallas de Vélez, lo que él veía, y hasta dándose el lujo de colgarse una Strato y tocar junto a la banda. La inagotable “Fear of the dark” y “Iron Maiden” – canción insignia- con una maqueta gigante de Eddie desplegándose detrás de la batería de Nicko McBrain, cerraron el primer setlist.

Los bises estuvieron a cargo de “The number of the beast”, con la cabalgata guiada por el bajo de Steve Harris, “Hallowed be thy name” a cargo de la Santísima Trinidad de las seis cuerdas(Dave Murray, Adrian Smith, Janick Gers), despilfarrando solos por doquier, y “Running free” del fundacional primer álbum de Iron Maiden, donde se produjo la única mancha del show: el ingreso y el uso de bengalas, que molestaron hasta el mismo Dickinson.

La Doncella de Acero pasó por octava vez por Argentina. Dio un show con un sonido excelente, a la altura de sus años de experiencia. Y agradeció tanto afecto del público argentino, inmortalizándolos en un DVD. Más no se puede pedir…
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