Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Alan Parsons

Sonido Maestro

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Anabella Reggiani

07 de Mayo, 2011

Sonido Maestro

El hombre que trabajó con The Beatles en los estudios Abbey Road de Londres, y que grabó Dark side of the moon de Pink Floyd, visitó nuestro país con su Live Project para repasar su exitosa carrera paralela como músico, y deleitar al teatro Gran Rex con sus creaciones conceptuales.

La calle Corrientes se extiende de norte a sur por la capital porteña, cortando el Obelisco en la avenida más ancha del mundo, la 9 de Julio. A metros del histórico monumento fálico que emerge en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires, y entre medio de los públicos meramente teatrales, un puñado de personas ansiaba en la noche del sábado por una presentación de alto dote rockero y experimental, Alan Parsons y Live Project.

Luces vigías violetas cruzaban la sala colmada del teatro Gran Rex pasadas las 21.30, cuando Alan Parsons, el ingeniero de sonido londinense afamado y galardonado por ser quien grabó a Floyd en The Dark side…, efectivizó su presencia en el escenario con uno de sus hits instrumentales, “I, Robot”, del disco homónimo basado en la obra literaria de Isaac Asimov, y se lució con progresiones en el teclado, al igual que lo hizo durante toda la velada. Para la siguiente interpretación, “Damned if I do”, se colgó la Gretch bordó y dio lugar a que brillen dos de sus escoltas, P.J. Olsson en la voz, y el guitarrista Guy Erez con un solo infernal.

Desde un podio ubicado en el centro de la sala de experimentación musical en la que se convirtió el Gran Rex, Parsons controlaba las acciones. La banda que lo acompaña se completa con el enérgico baterista Danny Thompson, Manny Forcarazzo en teclados, Alastair Greene en guitarra y bajo, y Todd Cooper en la voz y el saxo. Cada uno de ellos funciona como engranaje de una maquina virtuosa que sólo requiere de Alan Parsons para funcionar, y es él quien deja agrandar a sus músicos. Cooper fue de los más aplaudidos y la rompió con un solo de viento en “Don´t answer me”, cantado por Alan en frecuencia beatle.

Parsons ha grabado recientemente una serie de tres DVDs, titulada “The art & science of sound recording”, donde su conocimiento, resultante de cuarenta años en la ingeniería musical y el mundo del rock, se convierte a formato audiovisual para funcionar como pieza educativa inapelable en materia de grabación de sonido. En esta producción se incluye el tema “All our yesterdays”, que sonó en el Rex y fue uno de los momentos más frescos y destacados de la noche del sábado.

En todo ámbito, pero especialmente en su rol como músico, Alan Parsons se ha caracterizado por la búsqueda conceptual de sus proyectos. Turn of a friendly card, álbum grabado en el 80, gira en torno a los juegos de azar, y tubo su ciclo cerrado en el Gran Rex. Hubo una introducción con la primer parte del tema homónimo al disco, que se conjugó con la segunda a modo de cierre, después de “Snake eyes”, “The ace of swords” y “Nothing Left to lose”.

El de Alan Parsons en vivo, es un proyecto que, contrario a la teoría, no parte de la planificación para crear, sino de la experimentación, derribando las paredes de los géneros musicales con potencia rockera, samples electrónicos, vaivenes psicodélicos y toques disco, para luego sí confeccionar un esquema coherente y conceptual. El profesionalismo en lo musical y el genio creativo se concretan luego de pasar por el tamiz del perfeccionismo técnico de las maquinas de Parsons. Sobre el final y anticipando lo bices sonaron “Psychobabble”, “Prime time” y “Eye in the sky”.

La última escena tuvo a parsons llevándose las manos a las orejas al mejor estilo Topo Gigio, luego de “Games People Play”, el último tema, para escuchar la ovación que la sala llena le devolvía como muestra de gratitud. Así, Alan Parsons con su Live Proyect cerró una jornada rockera de alto nivel, en la que demostró porque lo eligieron los Beatles y Pink Floyd.
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