Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Emmanuel Horvilleur

Disco, baby, disco

Cronista: Gentileza: Francisco Andres Anselmi | Fotos: Anabella Reggiani

05 de Junio, 2011

Disco, baby, disco

Emmanuel Horvilleur se presentó el pasado sábado en La Trastienda club en un show íntimo y bailable.

David Bowie siempre habló de cambios, Changes, que se ven reflejados en las mil y una personalidades que se conjugan y conviven en su propio ser. Eso es válido con sólo echarle una mirada a sus 23 discos publicados desde su  placa debut en 1969, David Bowie, pasando por sus personajes como el entrañable Ziggy Stardust y terminando en el disco que catapultó al segundo reinventor de la guitarra eléctrica del siglo XX, Stevie Ray Vaughan, Let’s dance (en un repaso sumamente acotado, claro está).

Illya Kuryaki & The Valderramas fue el proyecto que inició a Emmanuel Horvilleur junto al hijo rapero de Luis Alberto Spinetta, Dante, en el negocio de la música a principios de los ‘90. Con una combinación de funk, soul, jazz y house, los IKV trajeron a Argentina una banda con videos exóticos y mensajes sociales en una época donde la fiesta menemista  cegó a un gran sector de la clase media-alta. Ya lejos de todo eso, Emmanuel Horvilleur lanzó su último LP, Amor en polvo, su cuarto trabajo solista,  en el que explora las vetas más popperas de sus gustos musicales, tal vez intentando emular los discos más comerciales de dos de sus principales influencias, Prince y Michael Jackson. ¿Será que Emmanuel Horvilleur es en el fondo un multifacético David Bowie que cambia todo el tiempo? ¿Alguna vez volverá a la furia y potencia de IKV?  Sin embargo, es real que los años pasan y que Horvilleur ha crecido como compositor de canciones y grandes melodías: todo eso quedó plasmado en su último disco.

Definitivamente, junio es el mes que el invierno se empieza a apoderar de la Capital Federal y sus alrededores. Para las 20:30, la puerta de La Trastienda se vistió de matinée y la fila explotaba de grandes grupos de mujeres en tacos, ponchos a lo animal print y gafas top. “Mi amor, llamame cuando termine que te paso a buscar”, le decía una tierna madre a su hija. Claro, las 23.00 no es buen horario para que su hija de 15 años pasee por las cercanías de Plaza de Mayo.

21:30 se abrió el telón, y 21:35 Horvilleur dejó el escenario. ¿Qué pasó? Mientras que sonaba “Soy tu nena”, el amplificador de la guitarra dejó de reaccionar y como los esfuerzos del frontman por pedir ayuda eran en vano, dejó el escenario con la mejor cara de fastidio. La audiencia no sabía qué estaba realmente pasando, sin embargo, él volvió enseguida para terminar, o comenzar, su set.

La lista estuvo dividida por discos y épocas, junto a algunas perlitas coladas entre medio que él se encargó de remarcar, entre ellas “Remisero” de IKV o sus hits de los últimos tiempos, como “Radios”,  “Llamame cuando llegues” o “Tu hermana”, entre otras.

Mientras que el hombre vestido de rojo luchaba con los forcejeos de los “Te amo” que las groupies enloquecidas gritaban y los “Genio” desubicados de algunos hombres que integraban la audiencia, Emmanuel le rindió un homenaje al Rey del Pop: “Hubiéramos hecho un cover de Thriller, pero hubiera sido poco práctico. Por eso, hice mi propia versión de Thriller”, introdujo antes de presentar la disco “12:30”, primer single de su última placa.

El único invitado de la noche subió en la recta final del show: Ale Sergi, el cantante de Miranda!, para interpretar una correcta versión de “Amor en polvo” justo antes de la extrañamente sexy “Japón”, que combina la sensación continua de una guerra con un mensaje de amor y ternura en el fondo.

Una vez más Emmanuel Horvilleur mostró su faceta más tierna y cancionera con su banda solista. ¿Regresará algún día la furia de los IKV?

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