Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Judas Priest

El adiós de un coloso

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Beto Landoni

18 de Septiembre, 2011

El adiós de un coloso

Después de 40 años junto al heavy metal, la banda liderada por Rob Halford se despidió de los escenarios en una fiesta con Whitesnake como invitado de lujo.

Ser el responsable haber creado junto a Iron Maiden y a Black Sabbath, la Piedra Roseta de cómo el heavy metal debe sonar, no es para cualquiera. Tampoco lo es haber impuesto las tachas y el cuero como vestimenta oficial del género. Judas Priest no es cualquiera: sus 40 años sembrando la semilla del metal por todo el globo terráqueo lo confirman. Pero todo tiene un fin, y el Priest decidió dejar de lado las giras mundiales, y despedirse con el Epitaph Tour, con Whitesnake como invitado de lujo.

Coverdale y su viaje a los ‘80

El inconfundible ¿Are you readyyy? en forma de alarido que salía de la boca de David Coverdale dejó deslumbrados a todos, mientras sonaba la intro de “Best Years”. Casi pisando los 60, el ex cantante de Deep Purple se encuentra viviendo una segunda juventud vocal. En los clásicos “Give me all your love” y “Love ain’t no stranger” se acomodó el sonido y se pudo apreciar lo pulida y cuidada que está su voz, respaldada por los coros que le hacen sus guitarristas Doug Aldrich (ex Dio) y Reb Beach (ex Dokken). Después de la emblemática y empalagosa balada “Is this love”, David rompió el perfil de gentleman inglés que lo caracteriza, ya que  cuando le tiraron una tanga roja, la olió y respondió: “Ah, it's argentinian pussy. And it's fresh!”

Whitesnake aprovechó para presentar temas de su nuevo disco Forevermore, como “Steal your heart away” y “Love will set you free”, con una banda que suena descomunal,  precisa y calibrada, como relojito suizo. Aldrich y Beach se matan a solos, en un duelo de guitarras con estilos cruzados: el primero con sus raíces bluseras y el segundo con gran influencia de Steve Vai. Por su parte, Brian Tichy termina tocando la batería con las manos en el medio de su solo, para dar paso al gran hit de la serpiente blanca, “Here I go again”.

“Still of the night” cerró la era Whitesnake para abrir la era Deep Purple, que incluyó “Soldier of Fortune” a capella y el medley “Burn/Stormbringer”, recordando los riffs de su ex ladero Ritchie Blackmore.

Rompiendo la ley

Rob Halford retornaba a la Argentina con dos misiones: renovar los votos del matrimonio metálico que mantiene con sus fans, y a la vez despedirse de ellos para siempre. A la fiesta faltó KK Downing, guitarrista histórico, quien ausente con aviso, se bajó de la gira, suplantado por Richie Faulkner, quien supo tocar en el grupo de la hija de Steve Harris de Iron Maiden, escupida insensiblemente en el show de Ferro en 2008.

“Rapid fire” comenzó el repaso de la metálica línea del tiempo de Judas Priest, seguido por “Metal Gods” que cantando por Halford, el Dios del Metal, se convierte en una gran redundancia.

Faulkner machacó el riff de “Heading out the highway” distanciado del guitarrista Glenn Tipton y del bajista  Ian Hill, que estaban del otro lado del escenario moviendo sus instrumentos en sincro, como recordándole que es “el nuevo”. Igualmente, la tarea de Faulkner fue indiscutible: aprendió 21 temas en poco tiempo y los ejecutó a la perfección.

Las armonías a dos violas de “Victims of chances” (acá sí se extrañó a K.K.) sirvieron de colchón para que Rob Halford muestre los ultra-agudos de su prodigiosa voz. Al igual que Coverdale, el pelado, tatuado y envuelto en cuero carga con 60 años y aún así, siguió desgarrando las almas de cada uno de los metaleros allí presentes con cada chillido.

“Never Satisfied” de su primer disco “Rocka Rolla” suena en 2011 como una piedra fundacional creada allá por 1974. Ya con una túnica y un báculo, Halford comenzó a predecir las apocalípticas visiones de Nostradamus en “Prophecy”. La lluvia de clásicos continuó con “The Sentinel”, “Breaking the law”, donde Halford no cantó una sola nota dejando que el público se luzca sobre el “karaoke”, cerrando con “Painkiller” tras el solo de batería de Scott Travis.

¿Pero cómo nos vamos a ir si todavía Halford no había acelerado su Harley Davidson? Y así fue, pegado a “Electric Eye”, Rob testeó la cilindradas de la moto y cantó “Hell bent for leather”, cerrando la noche con “You’ve another thing comin’ y la rockanrolera  “Livin’ in after midnight”

Judas Priest pasó a despedirse en vivo de sus seguidores mientras prepara el lanzamiento de su próximo disco para 2012. Ya hay rumores de el grupo volvería en 2013, pero no nos importaría que esta falsa despedida sea otra traición de Judas…

TODAS LAS FOTOS