Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pepsi Music

Palpando mundos, creando mundos

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Jose Fuño

21 de Septiembre, 2011

Palpando mundos, creando mundos

Volvió el Pepsi Music y como no podía ser de otra forma El Bondi estuvo ahí para contarte todo. El 21 de septiembre, día del estudiante, fue el Día 2 del festival, a cargo de Cultura Profética en la intimidad de La Trastienda.  La banda no parece extranjera aunque el tono de voz los delata. El público siempre fiel de los puertorriqueños llenó el lugar y el Pepsi tuvo su día reggae.

El murmullo era constante hasta que comenzó el delirio con la salida de Cultura Profética y  los  acordes de  “Baja la tensión”, track que le dio rienda suelta a la no lista de cultura, ya que los temas se fueron definiendo al pasar los minutos sin un orden predeterminado.
 
La voz del batero Boris Bilbraut se hizo sentir apenas empezaba el show con “Somos muchos”, imponiendo esa voz negra y dulce, y el publico coreaba hasta los acordes.  El tema que abre el disco La Dulzura cautivó corazones: “Rimas pa’ seducir” arrancó con una suave introducción y después con un ritmo un tanto más movido que el original, que dejó la clara imagen que es la canción por excelencia, tanto en acordes como por la enamorada letra.  

Los aplausos invadieron el ambiente y la melodía de “Lo de más” dejó al público en silencio para poder escuchar la poesía que escribió Silvio Rodríguez. Cultura fortalece la versión, por la fusión de las voces de Boris y el bajista Willy Rodríguez.  Siguiendo la línea dulce que la banda cultivó en su última placa, llegó “Para estar” y el piano y los sintetizadotes marcaron  la  intro de “De antes”, según Willy una versión en ácido.
 
La intimidad de La Trastienda hace que haya un intercambio de gritos con la banda y eso se notó en el día reggae del Pepsi. “Hablemos”, dijo Willy y no paró en todo el show. Explicó cómo se hacen los bacalaitos (una típica fritura boricua) y alabó las bondades de la jornada primaveral: “me dicen que comúnmente que cuando llega la primavera acá llueve casi todo el día, nunca es un día tan lindo como el que hizo hoy.  Así que sentimos que es una dicha que nos haya tocado un día tan lindo”. 

El show debía continuar por eso detrás de la batería agazapado con los palillos Boris le puso la voz y la percusión a “Amante luz”, con la gran participación de Eduardito  Cosme en la trompeta. La banda agradecía el coro y ponía a todos a cantar “La complicidad” o  la antiguamente llamada “Soy el verbo”, seguida de otra gran canción que lleva largos años de ser hit, infaltable en la lista, “Nadie se atreve”.

Mientras Willy seguía intercambiando palabras con los presentes que pedían Jah Vida, y contestaba “Jah vida ya no existe en mi vida pues no vamos a hablar de cosas personales en este momento, Jah vida es una canción que se grabó y ya nunca más se tocó, ella está ahí para escucharla para eso se hizo ‘De tope al fondo’”, que sonaría minutos después, mientras tanto la banda entretenía con “Donde no alcanza mi verso” que volvió a endulzar los oídos de los presentes, Al finalizar Willy contó una historia de la canción. “Hay uno que a veces con la emoción del momento y del tiempo… cuando grabamos esa canción, la grabamos rapidísima y a veces la escuchamos de vuelta y no nos gusta, pero es algo bien personal. Uno como músico es súper exigente con lo de uno. Para que quedara como es, decidimos fumar un poquito más, para poder tocarla un poquito más lento tratamos de aguantar ese sentimiento para que saliera más relajada, creo que ya está quedando como se supone después de tantos años”.

Después del cover de Marley “Ride Natty Ride”, siguieron con “Ilegal” y otra vez la palabras del cantante: “yo sé que han venido varias veces a vernos aca, ya somos como familia, siempre que venimos vienen a visitarnos, agradecemos esto y queremos que se repita”. La banda arremetió con “Verso terso” y otra vez los sintetizadotes te invitaban a delirar acompañando la letra de “Fruto de la tierra”.

Cultura se retiró un momento del escenario y cuando volvió la monotonía de La Trastienda se volvió el pogo más grande de la primavera cuando “Mrs swing y los 3 pasitos jazz” hizo latir el piso de Balcarce 460. Pegadita sin perder un segundo llegó “De tope al fondo” y  “Un deseo”, incursionando en el dub con destellos de flauta.

Después de la reverencia final parecía que todo había terminado, pero las puertas no se abrían, las luces estaban prendidas y la banda al costado del escenario. Se calzan los instrumentos y “Sube el humo” le puso el broche de lucha (“el oro no es lucha”) a la noche para así cerrar el telón, bajarse  del escenario y amortizar de a poco la espera para la vuelta. Como dicen ellos “ya le tome el gustito a la espera”.

“Eso que he dicho en el trayecto aún sigue siendo el ideal”. Por eso El Bondi sigue acompañando a Cultura en esta etapa “dulce” pero que no pierde el ideal. Y hace memoria, nunca deja de  bofetear al sistema con sus letras, y como si se tratara de una orquesta, brindan un espectáculo musical para los más exigentes. Por esto siguen brillando.  ¡Shine Cultura shine!

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