Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pepsi Music

Caí y aprendí a volar por ti

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Beto Landoni

23 de Septiembre, 2011

Caí y aprendí a volar por ti

La última fecha indoor del Pepsi Music 2011 estuvo a cargo de los santafesinos de Cabezones y de los neoyorquinos de Coheed and Cambria. La Trastienda esta vez se vistió de rock y latió por algunas horas.

Tras presentarse el pasado fin de semana en su provincia natal, Cabezones  desembarcó en Capital en el marco del Pepsi. Algunos minutos pasadas las 21, el telón se abrió y La Trastienda fue tomando ese color de rock con “Ella se olvidó de mí”. El cantante César Andino miraba al público mientras la banda arremetía con “Ojos en mi espalda”.  Las nuevas luces de Led se mezclaban con el humo y el  verde y amarillo resaltaba la imagen de los músicos mientras tocaban “Hombre paranoico”.

Cabezones sonaba potente, en el set se admiró un buen riff de guitarra mientras sonaba “Globo”. Siguiendo  al palo, la banda tocó. “Despegar”, y también sonó un versión un tanto mas oscura de “Sueles dejarme solo”. Los aplausos pasaban y la banda sonaba firme sobre el escenario, para ir concluyendo el set llegaron “Alud” y  “Frágil”. La próxima fecha de Cabezones será el 5 de Octubre unto a System of a Down.   

Mientras el staff acomodaba los instrumentos para que llegara Coheed and Cambria, el DJ entretenía con un punteo de guitarra remixado, con destellos de marcha de los ‘90. El público murmuraba, todos parecían tranquilos, clase media alta, camisas y jeans, algunos pelos largos y la rareza de la falta de ese olor a recital que se hace sentir desde las bandas más de barrio hasta las de conservatorio.

Apenas minutitos pasadas las 22, el telón se empezó a mover y repentinamente aparecieron cámaras en todas las manos de los presentes: el público filmaba la explosiva entrada de Claudio Sánchez vocalista y primera guitarra. Comenzaron la acción con “No world for tomorrow”, la ovación llegó y el canto de Claudio sorprendió segundos antes de arremeter con “Gravemakers”.

Los sintetizadotes acompañaban la batería de Chris Pennie y no daban un segundo de paz. Coheed and Cambria seguía su show con “Ten speed” para de una vez por todas poner al público al palo. La banda no llegó a acomodarse que ya habían cambiado las guitarras, la del cantante por una más oscura y con la misma figura para ponerle un sonido más grave a “A favor house atlantic”

La banda había llegado a America del Sur por eso la gente coreaba los acordes de The crowing” y cantaba “Pearl” y “Juggernaut”. Un clarito “gracias” en español llegó de parte del cantante, quien más tarde diría que solo sabe hablar en neoyorquino.

El grupo conseguía bases poderosas sin que se distorsione la voz y se entienda cuando canta, algo que no siempre sucede. “Devil in jersey city” fue versionada en una extensa versión de poco más de siete minutos. Los coros casi diabólicos de Travis Stever, el segundo  guitarrista, aparecieron en “All the killer”, mientras que el bajo de Michael Robert Todd se hizo sentir en los más de diez minutos que duro “Everything evil meddlee”.  Con más de una hora de show, la banda tocó “In Keeling” y se fue del escenario.

Las luces parpadeaban, la puerta estaba cerrada, pero la banda se hacia esperar, y mágicamente el descanso les dio mucha energía porque al arrancar “World of line”, sin querer y por saltar alocadamente a Carlos Sánchez se le cayó un amplificador que rápidamente fue acomodado por el staff. Toda la seguridad de La Trastienda estaba en las vallas, a lo largo de la hora y media de show los pibes pasaban entre la gente y caían a centímetros del escenario; pero eran los últimos dos temas de la primera visita de la banda al país, como no se iban a subir varios en “Delirium triggre” y así fue: parte del público volaba literalmente hacia adelante. El broche final lo puso la energía de “Welcome home”, temas poderoso para irse bien arriba de la Argentina pasar por el Rock in Rio, seguir hasta México para después volver a New York.

El new rock progresivo pisó las calles de Buenos Aires en una nueva jornada del Pepsi Music. Coheed and Cambria dejó en claro que tiene talento, que las letras llegan, que la globalización es cosa de todos los días y que el público argentino está pendiente de ellos. Cabezones volvió a mostrarse post cambio de integrantes y César se mostró sólido y tranquilo. Chau Pepsi Indoors, hasta la próxima edición, si no es que en el 2012 se acaba el mundo.

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