Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Baltasar Comotto

De regreso a las raíces

Cronista: Gentileza: Francisco Andres Anselmi | Fotos: Jose Fuño

26 de Octubre, 2011

De regreso a las raíces

Despojado de las tareas como guitarrista de Luis Alberto Spinetta, el Indio Solari, o una cuantiosa cantidad de músicos de jazz, Baltasar Comotto plasmó en Blindado, su segundo disco, sus propios gustos musicales, en los que refleja la música industrial que predominó durante la década del noventa. El pasado 26 de octubre lo presentó en La Trastienda Club ante más de 300 personas

Comotto es como una serpiente. Está parado al borde del escenario interpretando el primer -y esperado- solo de la noche; suena “Milestone”, su homenaje en clave funk al trompetista Miles Davis. Armado de su Stratocaster  le hace, también, un guiño al costado más aguerrido de Jimi Hendrix: el que en Woodstock 69’ le puso cuerpo y alma a la versión combativa del himno estadounidense y otros clásicos. El Marshall no para de emitir alaridos y su vibrato no se cansa de llorar; cuando termina, el público sentado en La Trastienda Club muestra su inmensa aceptación a través de aplausos. Baltasar Comotto se serena y vuelve a prestarle atención al entorno para enlistarse nuevamente en el groove que flota en el aire.

Media hora después de las 21 -el horario pactado para el comienzo-, el guitarrista y su banda  -completada por Esteban Tereschuk en bajo y Silvina Colagiovanni en batería - salió al escenario a presentar su última novedad discográfica “Blindado”. Una hora les bastó para mostrar la manga de la camisa y mucho más que eso. Una lista conformada por las doce canciones que componen el nuevo disco, más algunas perlas de su primera placa, “Rojo”, les alcanzó para ganarse la ovación de las más de trescientas personas que asistieron al show.

El mismo hombre que debe lidiar entre las miles de personas que concurren a las ceremonias masivas que oficia el Indio Solari a lo largo y ancho del país, es, en realidad, un hombre tímido. Sí, uno de casi dos metros y tímido. Por momentos, es un adolescente de los noventa, concentrado sólo en su guitarra y los sonidos que pueden salir de ella. Podría ser una postal de Kurt Cobain erguido con su sweater rojo y la Fender Jaguar colgada en sus hombros, pero virtuoso técnicamente, claro está. Del lado izquierdo del escenario está Gaspar Benegas, su compañero de ruta en los viajes con el ex Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que parece darle la seguridad necesaria durante la primer mitad del show para que él pueda focalizarse en las texturas de las canciones, relegándole a Gaspar la tarea de los solos.

El set list incluye “Hipnotic” y “Las Penas”- en las que participaron Luis Alberto Spinetta y Ricardo Mollo en la grabación de larga duración-, cada una con su correspondiente dedicatoria personal. El único invitado del disco que pudo estar presente es Patán Vidal, que entra en escena junto con Benegas, nuevamente, para “¿Quién sos?”, una joyita que podría definirse como un compacto de cuatro minutos de Electric Ladyland, el tercer disco grabado en vida de Hendrix; en él se mezclan la psicodelia de “Rainy Day, Dream Away” con las bases crudas y potentes de “Crosstown Traffic”.

“Quiero agradecerle en especial al Indio Solari por su poesía y por haber colaborado con esta canción”, dijo el guitarrista para presentar “A lo mejor”. Entrando en la recta final, los músicos sacaron a relucir las canciones más industriales. “Sacude tu Mente”, despide al auditorio que queda a la espera de que vuelvan para terminar la noche, pero se equivocaron. Ahí terminó.

Con dos discos editados –uno reciente que está esperando ser retirado de las bateas lo antes posible- , Comotto no deja de sorprender. Se alejó de su postura funk para sumergirse en una odisea de sonidos industriales, repleta de canciones y guitarras que rememoran también la década del setenta y los ochentas. ¿Cuál será el eje del sonido del próximo disco? Va a ser cuestión de esperar cuatro años más para descubrirlo.

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