Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Viticus

Pícaro sabueso del metal

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Anabella Reggiani

03 de Diciembre, 2011

Pícaro sabueso del metal

Viticus presentó su cuarto disco Rock Local en El Teatro de Colegiales, ya sin  Arito Rodríguez en guitarra y voz, ¡pero igualmente fue Rock!

Desde temprano, Motor Blues encendió la mecha del rock en el Teatro de Colegiales: el power trío de Villa María, Córdoba, que cuenta con más de 10 años de carrera, empezó repasando canciones de su disco recientemente editado, Buscador de Sueños, del cual tocaron ruta “Por la 8 yendo al Tigre”, una canción dedicada a Vitico. Luego hicieron honor a su nombre con “Blues prestado”, de su álbum debut Sillazo por el lomo (2008). Antes de irse, la banda agradeció la posibilidad de tocar en Buenos Aires en un escenario de estas características. Experiencia, buen sonido, potencia y actitud son algunas de las características que Motor Blues mostró en canciones como “Eso no”.

El telón estaba cerrado antes que Viticus presentara su nuevo y cuarto disco, Rock Local. Mientras el público se refrescaba con alguna bebida, el rock empezaba a sonar en El Teatro, pero no en vivo, sino desde las pantallas, que reproducían el video de "Euskal Herria" graficado en caricaturas amarillas, (para nada PRO), para empezar a romper el hielo.

La banda se acomodó en el escenario y el clásico rock al estilo Riff empezaría a mover a todos los presentes con “Hoy no hago nada”, alguna vez cantada por el Carpo. Casi pegada Vitico, quien fuera el bajista de Riff, empezó con “Voy a pasar a buscarte”, pero un corte de luz obligó a suspender el show por más de cinco minutos. El público respaldó a la banda coreando canciones, hasta que la solución llegó y no volvió a presentarse ningún tipo de problema.

“Sea lo que sea” fue la segunda canción de Rock Local. La banda sonaba fuerte, la gente escuchaba atentamente los temas nuevos de la banda y todos rockeaban. “Humano”, otra del último álbum, fue la primera canción que le dio la posibilidad al sobrino y guitarrista de Vitico, Sebastián Bereciartúa de tomar la voz principal. “El gallo” volvió a poner a cantar al público que quería rockear, como lo hizo en “Ya no soy el mismo”.

Quien también aportó la voz en el show fue Nicolás Bereciartúa, hijo del ex Riff, que además tocó con la guitarra criolla una canción acústica integrada dentro del disco. El rock pasaba y la noche de Colegiales latía con “Sabueso del metal, “Utopía” y “Los perros ladran”. Hasta ese momento, el público se encontraba saltando en el lugar, con algún mínimo pogo, algo no muy grande, como si se tuviera consciencia de que había más de tres generaciones presentes.

Uno siempre espera que suenen estos temas cuando uno va a estos shows,  “Es tarde” un tema de Vitico de la época de Riff, por la emotividad, por el recuerdo, por todo eso que significó para el rock nacional la banda liderada por Pappo. El descontrol siguió con “Yo sólo quiero mi auto”, “Fugitiva” y “Estos chicos de hoy”, hasta la llegada de “El forastero”  donde Vitico dijo “El forastero soy yo”… ¿patada para alguna banda de rock?

Al show no le quedaba nada, el viejo Vitico preguntaba que querían escuchar y el público comenzó a cantar “Mucho por hacer”, que fue el tema con el que se cerró el telón.

El haber compartido escenarios con Pappo es lo que más moviliza al momento de ver a Viticus, algo que siempre es igual. Rock clásico, ácido, duro. Con tres pilares que son los dos guitarristas jóvenes y con Jerónimo Sica en  batería, Vitico tiene una banda para defenderse y rockear.

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