Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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La Renga

En un rincón de las sierras

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Jose Fuño

28 de Enero, 2012

En un rincón de las sierras

La Renga se presentó el sábado 28 en el Anfiteatro griego de Villa Dolores, Córdoba, ante más de 10 mil personas para seguir con la gira “Algún rayo”. Un show casi VIP, a comparación de otros recitales de la banda, debido a la cantidad de gente que disfrutó de un show de dos horas y media.

Donde arden las estrellas, el sol y la gente. Así fue la jornada del último sábado de enero, que al igual que todo el mes, se caracterizó por el calor agobiante que superó los 38º en la ciudad de Córdoba.

Pero este, no era un fin de semana más lleno de turistas: La renga había llegado a las sierras, y con ellos una caravana de gente de todas partes de Argentina. Muchas banderas de Chile también se hicieron notar entre la multitud, recordemos que el fin de semana pasado la banda de rock pisó suelo chileno, dando cátedra de rock frente a más de cinco mil personas.

Por la tarde, dos bandas locales Deformes y Furales, abrieron las puertas del Anfiteatro Griego de Villa Dolores antes de que ruga todo el escenario con la furia de la banda de Mataderos.

Mientras caía la noche la espera se hacía interminable, no había espacio entre la gente, el lugar estaba completamente lleno y el famoso cantito: “Vamos La renga con huevo vaya al frente...”, cada vez sonaba más fuerte. De esta manera, minutos antes de las 22, el público recibió a Gustavo “Chizzo” Nápoli (voz y guitarra), Manuel Varela(coros, vientos y armónicas), Jorge “Tanque”  Iglesias (batería) y Gabriel “Téte” Iglesias (bajo) quienes comenzaron a desplomar toda su energía en el escenario con “Canibalismo galáctico” y “A tu lado”.

“¡Buenas noches a todos! Es una noche muy particular. No vamos a ver al Téte corriendo, ya que tuvo un pequeño accidente (llegó a la ciudad con una bota ortopédica en su pie izquierdo). Quizás se lastimó a propósito para hacer un revival de aquel Obras Sanitarias del ´95 en el que grabamos “Bailando en una pata” para que puedan disfrutarlo los más jóvenes”, dijo el cantante bromeando sobre el bajista de la banda que estuvo sentado toda casi toda la noche.

Durante la noche fue invitado Nacho Smilari, el ex Vox Dei que participó del último disco de la banda, “Algún rayo” para tocar “Poder” y “Dioses de Terciopelo”. Si bien, la gira que vienen haciendo por todo el país e incluye Chile y Uruguay es para promocionar su reciente trabajo discográfico, la banda no dejó de la lado los temas de sus inicios como “El terco”, y “Tripa y Corazón” de su quinto disco, o más viejos y clásicos como “El viento que todo lo empuja” de “Bailando en una pata”.

El 2011 fue un año muy difícil para La Renga, y la muerte de Miguel “Keko” Ramírez todavía sigue latente en el ambiente del rock. Todos quedaron muy sensibilizados ante este acontecimiento que cambió el ritmo de la banda y luego de aquel desgraciado acontecimiento cualquier demostración de afecto es un empujón para seguir adelante. Por eso ante los gritos y los cantos en demostración de afecto Chizzo respondió: “Nosotros también los queremos cada día más. Gracias por el aguante”, y al instante sonaron los primeros acordes de “Inventa un mañana”, soltando un grito de esperanza.

Casi llegando al final La renga comenzó un set a puro rock y agite, mostrando toda la fuerza y pasión que los caracteriza con seis temas al hilo entre los que sonaron “Cuándo vendrán”, “Arte infernal”, “Lo frágil de la locura” y “La razón que te demora”.

Luego de más de 20 temas sin respiro, sólo con palabras de gracias de por medio por parte de la banda hubo un pequeño intervalo para recargar motores y llegar con más energía al fin de la noche. Para despedirse, y antes de regalar, palillos, púas y hasta la remera del Chizzo, fueron cerraron con los temas, que desde hace años se tornaron una linda costumbre. Similar al “Jijiji” del Indio Solari, efectivo y cada vez más pogueado, con “Panic Show”, “El final es en dónde partí”, y “Hablando de la libertad”, en dónde Téte ya no aguantaba más estar sentado y se paró para tocar esa canción, realmente queriendo ser libre (de esa bota), y La Renga concluyó el primer show del año en Argentina, en el que mostró musicalmente su lado más salvaje entre las montañas.

Un show atípico, entre las sierras y sin la multitud de gente que suele seguir a La Renga, probablemente consecuencia de las vacaciones y de los kilómetros de viaje que había que hacer para verlos. Sin embargo, estas características permitieron que no haya disturbios en la entrada y generó un clima más íntimo entre el público y la banda, sumado a una calidad de sonido nítida y fuerte, para escuchar a músicos que destilan profesionalismo.

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