Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Attaque 77

77 Obras cumbres

Cronista: Gentileza: Jose Alberto Ferrentino | Fotos: Beto Landoni

01 de Septiembre, 2005

77 Obras cumbres

En el estadio de Obras, Attaque 77 cerró su “hattrick” musical bien arriba, ofreció dos horas y media de melodía Punk y generó un estallido de aplausos, gratificaciones y melancolía en su fiel público



En las inmediaciones del Estadio, la gente cantaba, saltaba y se vaticinaba una noche estupenda, aunque no tanto por las sorpresas que pudiesen brindar ellos (son más bien clásicos) sino por el estilo de recital propuesto. Attaque regresaría a sus raíces sólo por una noche y para deleitar al más puro de sus fieles, que son ellos mismos, con la música que los llevó a la fama.

Como banda soporte actuó “She’s devils”, tres mujeres que arriba del escenario se defendieron muy bien, y demostraron la capacidad de sobrellevar a un público poco amigable como el de Attaque (que las felicitó y aplaudió al finalizar su recital). Realmente, actuaron con mucha fuerza y noción musical en medio de la vorágine punk que las atosigaba.

Eran las nueve y cuarto de la noche, a estadio lleno se bajaron la intensidad de las luces mientras en las dos pantallas ubicadas a los costados del escenario se pudo apreciar el video clip de la canción “Perfección” (cover y emblema de la banda), y varias imágenes de Attaque recorriendo el territorio nacional y países limítrofes.

Momentos después, tras el clamor de la gente Ciro, Mariano, Luciano y Leo salieron a escena empapados en sangre, en lo que a su ropa respecta y con el tema “Hecho fuego” dieron inicio a la tan esperada noche punk, la última.

Los chicos de Flores (lo de chicos es metafórico) sonaron parejo, claro y homogéneos, como es costumbre en esta banda que por su larga trayectoria juntos, se conocen de memoria. Enfatizaron y orientaron el recital a sus primeros discos, en los cuales se refleja el espíritu anti-sistema y donde se plasma su estilo rápido y pesado.

La tan conocida tacha era un elemento infaltable para el gentío attaquero, el cuál se demostró a gusto con la sucesiva cantidad de pogos propuestos. Claro está, en un día puramente punk, los muchachos salieron al choque con Pamplona, en la famosa corrida de toros.

Promediando el recital, homenajearon a la famosa banda “V8”, interpretando el tema “Ángeles de las tinieblas”, canción que capturó muchos aplausos y frases tales como “V8 vive” o “próceres del rock latinoamericano”.

El público ofreció sus coros, entonando emblemáticas canciones como “oh, soy de attaque, es un sentimiento, no puedo parar...”, acompañada por el bombo de Leo (baterista) o ”podrán pasar mil años, verás muchos caer, pero si nos juntamos no nos van a detener...”. Alegría extrema era la que practicaban los músicos arriba del escenario, por lo menos eso demostraban, ya que hicieron del público un integrante más, poniéndolos como figuras estelares del grato momento que allí se vivía.

Tras el receso musical tocaron temas íntimamente ligados con la política Argentina en tiempos del proceso militar, también un tema de antaño denominado “Falsas esperanzas”, el cual hace alusión al ex gobierno de Ronald Reagan (difunto presidente estadounidense) y al actual gobierno de EE.UU. (presidido por George Bush).

El cierre del evento se produjo luego de que Attaque interpretara “Neo satán”, tema referido al ex presidente Carlos Menem (cada cual tiene su cábala, vale ponerla en práctica). El repudio hacia éste y los aplausos a modo de ovación por el recital brindado, sellaron el final de una noche cargada de sentimientos encontrados, pero con el ánimo alto, por sentirse agasajados en tan buena forma por este grupo. (Esa fue la sensación que dejó el público mientas se retiraba del estadio.)

El 77 ofreció un muy buen recital, cantando canciones de los discos “Todo está al revés”, “Amén”y “Un día perfecto” entre otros, haciendo sentir a la gente que lo sigue desde hace mucho tiempo conforme y a gusto. De hecho, las modificaciones en la escenografía, implementadas para esta trilogía musical, denotan ciertas innovaciones que a mi parecer, le dan color a la banda, les otorga un estilo inigualable.

Con profunda admiración debo reconocer que el grupo atraviesa un momento excelente (musicalmente hablando), ya que se da el lujo de probar con nuevos ritmos pero sin perder la esencia que los identifica.


TODAS LAS FOTOS