Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Las Blacanblus

Tres mujeres y un maldito Blues

Cronista: Gentileza: Gaston Magallanes | Fotos: Gentileza: Ro Diaz

02 de Septiembre, 2005

Tres mujeres y un maldito Blues

El pasado viernes fue la despedida de las Blacanblus de La Trastienda. Después de tres llenos total, las damas del blues, deleitaron a todos con sus más bellas melodías.

Vivi Scaliza, Déborah Dixon y Cristina Dall presentaron un sensual set de canciones intensas, melodías exuberantes y brindaron su poética voz al servicio de la sutil estrategia de un arte bien consumado.

Sin decir palabra, y con toda la banda en escena, las tres voces del alba arrancaron con Fuego Sobre Fuego, primer eslabón, también, de su última producción discográfica “Suena en Mi”. Para no perder el hilo continuaron con una impecable versión, comandada por los dulces sonidos de las flautas, en Sándalo.

En tanto, el homenajeado era el último disco. Fue entonces cuándo Cristina tomó posesión de un acordeón cedido amablemente por el histórico Semilla Bucciarelli. Mientras Vivi se calzaba la guitarra para interpretar Celebrar. Tema dedicado al ex Redondo, a todos los virginianos que estaban en la sala y a los dos o tres presentes que cumplían años ese viernes 26 de Agosto.

La velada tuvo cómo excusa seguir presentando Suena En Mi, y es así que se dieron el gusto de tocar todos los temas de esa placa. El deleite fue pasando con temas más allegado al rhythm & blues o al Spirituals. Hasta ritmos brasileros bajaron del escenario cómo fue el caso de Mambo de la Abuela.

Además de lo musical, lo mejor de la noche fue la puesta de luces. Con un juego impecable que iba del rojo intenso al violeta. Pasando por distintos matices que le daban a la escena un aire de romanticismo furioso que se acoplaba a la perfección con los ritmos y variaciones del sonido expresados por los artistas.

Un deleite de armonía. Un concierto ecléctico para un público variado. En el que no falto nada. Tampoco estuvo ausente el clásico Maldito piano. El legendario tema con el cuál se hicieron conocidas haya por mediados de los noventa con su primera producción. Finalizando la noche musical aparece el guitarrista de Los Ratones Paranoicos. Sarcófago subió para demostrar todo su potencial cómo guitarrista y darle un matiz mas roquero a la noche.

Para el final volvió a subir Sarco y así despedirse con las damas del blues. La fiesta fue completa y cerraron con Pasión y Down By.

Las Blacanblus pusieron toda su pasión para mostrar que el tiempo que pasaron ausente no fue nada más que un pequeño escollo. Están más vivas que nunca. A todo nivel. Las voces intactas que pasaban de la armoniosa calidez de Déborah Dixon a los furiosos y desgarradores sonidos de Vivi Scaliza. Tres mujeres y un maldito Blues.
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