Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Richard Coleman

Hamacando sentimientos

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Anabella Reggiani

29 de Junio, 2012

Hamacando sentimientos

Continuando con la presentación de su más reciente placa Siberia Country Club, el guitarrista se presentó en La Trastienda.

La poesía en las canciones de Richard Coleman recuerda pequeños instantes, encuentros fugaces, desamores efímeros y paseos por lugares irreales. Ese es el rumbo de su música, incluso cuando decide cantar canciones de otros en nuestro idioma, tiene la capacidad de hacer propias melodías ajenas de una manera maravillosa. En ese mundo de fantasía donde todo es posible, canciones espiraladas cargadas de pseudo estribillos conviven con palabras bonitas pronunciadas en el momento exacto. 
 
La noche arrancó puntual, con una pequeña introducción instrumental y “Jamas”, parte de su nueva placa Siberia Country Club y pasó por matices de todo tipo; la rockera “Es tres” sirvió para que el público moviera sus piecitos, mientras que con “Máquina veloz” y “Memoria” el local de San Telmo se volvió una disco con el swing de los años ‘80. También, infaltable, una de Fricción: “Lluvia Negra”. 
 
En este momento Coleman tiene al hombro un nuevo proyecto llamado A Song is a Song, disco que se administra con la colaboración de los fans (usted ávido lector puede informarse en la web del canta-autor). Contando sobre esta modalidad de autogestión, aprovechó el clima casi intimista del show, a pesar de que La Trastienda estaba completa, para contar como en esta placa interpreta temas de grandes músicos que forman parte de su vida. “To bring you my love”, de la bonita PJ Harvey, fue definitivamente uno de los momentos especiales de la noche y forma parte de esta producción. 
 
“Voy a tocar un tema que quiero mucho” dice Richard y toca una bellísima versión en español de “Down by the river” de Neil Young, acompañado por el virtuosismo de Gonzalo Córdoba en la guitarra. Su banda se completa con Daniel Castro en bajo, Bodie Datino en teclados y guitarras y Diego Cariola en batería, quien se cargó la anécdota de la noche cuando confundió el inició de “Veneno” y obligó a todos a comenzar de nuevo.
 
Existieron durante la velada momentos dedicados exclusivamente a melodías para el viaje con los ojos cerrados: “Hamacándose” con su porte indie y la ya conocida por todos “Héroes” con un slide de guitarra en clima acústico. El escenario se transformó en un océano de luces rojas para “Casa de Papel” y el cierre estuvo plagado de momentos escalonados por la efervescencia de cada una de las canciones elegidas: “Dios nos libre”, popularizada por Gustavo Cerati (aunque la haya escrito Coleman), la popera “Normal” y por último, “Turbio Elixir”.
 
Coleman es definitivamente un pilar del rock latinoamericano de los últimos 20 años, tiene a cargo las letras de grandes canciones que popularizaron otros músicos y la capacidad para hacer propias melodías ajenas. Su forma de tocar genera climas infinitos, y eso logró el viernes en La Trastienda. Definitivamente, música para soñar despierto.

TxT: Anabella Reggiani 
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