Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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The Agonist

La tercera es la vencida

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Anabella Reggiani

22 de Julio, 2012

La tercera es la vencida

Por primera vez en Buenos Aires y luego de cancelar dos veces su visita a nuestro país, la banda canadiense presentó en The Roxy Live su nuevo disco Prisioners.

Alissa White-Gluz es linda. Muy linda. Será por eso que sorprende absolutamente que detrás de ese cuerpecito mezcla de princesa gótica y animé, salga una de las voces más extravagantes e interesantes de los últimos tiempos del hardcore metal. La facilidad con que esa diminuta mujer pasa de la voz gutural a los agudos es en definitiva el encanto de The Agonist. Si a eso le sumamos cuatro pelilargos que tocan de la hostia, letras combativas y mucha ropa desgarrada, el resultado es una banda que promete en una movida un tanto acotada que de a poco se está ganando un lugar en nuestro país.
 
La noche arrancó con los locales Osario y Bloodparade como bandas soporte. Lo de Bloodparade es interesante: suenan muy bien dentro de su género y el público los escucho con respeto. Prometen.
 
“You´re coming with me” de su nuevo disco Prisioners (2012) fue la elegida para arrancar. El tema mezcla a la perfección la fórmula de la banda: acordes en al menos dos octavas de la mano del guitarrista  Danny Marino en conjunto con la precisión del bajo de Chris Kells y el vaivén gutural/melódico de la voz de White-Gluz. La siguieron “Thank You, Pain” y la híper pogueada “Panaphobia". 
 
La noche trascurrió en su mayoría a través de su nueva placa: “Ideomotor”, “Lonely Solipsist” y "Predator and Prayer”; sin dejar de lado las canciones más conocidas de sus anteriores discos: “Born Dead”, “Buried Alive”y “Business Suits And Combat Boots” de Once Only Imagined (2007) y algunas de Lullabies for the Dormant Mind (2009) como “Birds Elope With The Sun” y “The Tempest”.
 
Un párrafo aparte se merece el baterista Simon McKay. Escondido detrás de una inmensa batería, el tipo se las ingenia para lucirse. Toca de una manera maravillosa y lleva el ritmo infinito de cada una de las canciones de su banda con una precisión que da miedo, tocando bases clásicas de rock fusionadas con ritmos rápidos y temibles como el del blast beat.
 
El cierre de la velada, en un Roxy completo fue para “Dead Ocean” y una de su reciente EP The Escape, que incluyó al guitarrista Pascal "Paco" Jobin saludando uno por uno a sus fans antes de irse del escenario.
 
Para ser una banda relativamente nueva, The Agonist cumple y sorprende. Suenan muy bien y sus letras llaman a la reflexión. El público en su mayoría adolescente es lo que nos confunde por momentos. Será cuestión de esperar y ver, con el tiempo, cómo van ofreciendo nuevas propuestas. Por ahora generan expectativa. Esperamos vuelvan a visitarnos.

Txt. Anabella Reggiani 
 
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