Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Megadeth

Colorado el 13

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Anabella Reggiani

13 de Septiembre, 2012

Colorado el 13

La banda liderada por Dave Mustaine, quien justo cumplió años, repasó su segundo disco Peace Sells...But who`s buying, y tocó entero Countdown to Extinction, otra vez con problemas de sonido.

Hay pocos artistas que pueden colgarse el cartel de "banda argentina:" Los Ramones, Los Wailers, Die Toten Hosen y Megadeth. La cantidad de sellos recibidos en sus pasaportes en Ezeiza los ubica en el selecto grupo. Pero con Megadeth la cosa va más allá, porque después de aquel DVD grabado en Obras en 2005, el amor se hizo inmortal. Las demostraciones de afecto, que en otro músico sonarían a demagogia, acá son reales. "Estamos preparando un show especial para Argentina" decía Dave Mustaine vía Twitter, y así fue, con 23 temas cuando venían tocando 19. El sentimiento de unidad es recíproco, por eso el fiel público argentino llenó el campo de globos celestes y blancos, para festejar el natalicio (51) del líder, mientras entonaban el feliz cumpleaños.

La intro de "Trust" vino como anillo al dedo para que cada uno de los integrantes se vayan sumando de a poco. Primero Shawn Drover (batería), segundo David Ellefson (bajo), tercero Chris Broderick (guitarra) y último Dave Mustaine, ocupandose de la línea principal de guitarra, coreada por todo el Malvinas. Pegado "Hangar 18" un tema pseudo instrumental que sirve como excusa para hacer un duelo de violas filosas, entre Mustaine y Broderick, en el que se matan a solos. Y después la especialidad de la casa, los riffs, reflejados un tema emblemático como "She Wolf", por algo Slash definió al Colorado como "Genius Riff Writer" en su autobiografía, después de salir de juerga y terminar zapando juntos.

El problema de Megadeth en sus últimas tres visitas sigue siendo el sonido. La producción de esta gira superó realmente las expectativas, el setlist, las proyecciones en la pantalla y en las cajas de los amplificadores, con los videos clips/imágenes relacionadas a los temas, pero una vez más, la voz rabiosa de Mustaine desaparece entre la música. Los volúmenes suben y bajan y nunca logran un equilibrio.

Se vende paz, ¿pero quién la compra?: Como anunciaba la fecha, mucha gente pensó que el grupo haría Peace Sells... completo, pero no fue así, y sólo encadenó tres temas del disco que le valió a Megadeth la etiqueta de "banda política" y que Mustaine se encargó de sacar, aunque sus últimas declaraciones contra Obama digan lo contrario. Sonaron "Wake up Dead", "I Ain‘t Superstitious" de Willie Dixon y "Devil‘s Island", evitando los temas "satánicos" de aquella época.

Conteo hacia la extinción: Después de un triplete de su reciente álbum TH1RT3EN con "Never Dead", Whose Life (Is It Anyways?) y "Public Enemy No. 1", los fanáticos recibieron lo que habían ido a ver, el repaso completo y en orden cronológico de Countdown to Extinction, el disco que afianzó a Megadeth después del éxito que significó "Rust in Peace". La apertura con  “Skin o‘ My Teeth”, el paso a “Symphony of Destruction” (con el ya mundialmente clásico: A-guan-te, Me-ga-deth") y “Architecture of Aggression”, “Sweating Bullets” y la charla de Mustaine con su inconsciente, para cerrar con "Psychotron", “Captive Honour” y “Ashes in Your Mouth”.

A pesar de los inconvenientes con el sonido, el trabajo de Chris Broderick, sobre las seis cuerdas es increíble. La perfecta combinación de un virtuoso con formación, reproduciendo los complicados temas escritos por Marty Friedman como si escucháramos el CD. El mismo Chris se encarga de la intro de la balada mid-tempo “A Tout Le Monde”, para terminar con dos clásicos del thrash: “Peace Sells” y “Holy Wars... The Punishment Due”. Torta para Mustaine, saludo y fiesta completa.

Megadeth volvió a su lugar favorito en el mundo, le dio un trato especial al público con un show más extenso, pero lamentablemente volvió a estar lejos de la nitidez sonora que merece.

 

TODAS LAS FOTOS