Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Bahiano

Ni complicado ni aturdido...

Cronista: Gentileza: Gaby Salomone | Fotos: Gentileza: Ro Diaz

19 de Septiembre, 2005

Ni complicado ni aturdido...

El fin de semana, el Bahiano presentó en sociedad su disco solista BH+ en el ND/Ateneo. Fue una noche de invitados con temas versionados en cuerdas y otras variantes que prolongaron un show emotivo

No podía empezar de otra manera, “No mires atrás” encendió la fiesta en un ND/Ateneo colmado, que tras el imperativo “Se pueden levantar” del Bahiano, el público dejó las butacas para no volver a ocuparlas más. Las miradas y gestos cómplices que el ex Pericos prodigó sin cesar a lo largo del arranque evidenció una concurrencia con tintes familiares. Confirmado luego cuando señaló “cuantas caras conocidas”.

Tanto fue así que en lo sucesivo, mientras sonaban “Así será” y el cover de Bob Marley “Tres pajaritos”, el cantante abandonó el escenario para pasearse entre el público (de pie ) y hasta convidar el micrófono para quien se anime a cantar el estribillo. Entre besos, abrazos y flashes regresó al escenario para seguir con “Runaway”, “Mystic Love” y “Hueso a hueso”.

Sin dudas, la banda detonó con todas sus coordenadas jamaiquinas apuntadas hacia el pop y el rock en una verdadera explosión de adrenalina, el calor se podía sentir en la piel de los que invadieron los pasillos para bailar con más comodidad.

Pero vino la calma, y con ella el set acústico que contaría con varias sorpresas, entre ellas un duo de cuerdas con chelo y violín que acompañarían una exquisita versión de “Tanto misterio” que el Bahiano interpretó con el aporte una voz especial, la de Hilda Lizarazu “Complicado y aturdido” y “Grandes días” tampoco se privaron de las cuerdas.

Y llegó la hora de los vientos, saxo y trompeta, que se sumaron junto a el DJ Zaga y así, con las cuerdas que -aún permanecían- se produjo una inexplicable y no menos sorprendente versión de “Tu luz” y “Sales” tuvo su momento con una flauta traversa. Pero los invitados no quedaron sólo allí, Javier Malosetti hizo pie en el escenario en medio de un masivo aplauso para descollar con el bajo en “Waiting In vain” y “Planes”.

De ahí en más, la fiesta -con globos y todo- siguió el camino inevitable de los hits de los Pericos: “Casi nunca”, “Sin cadenas”, “Eu vi Chegar” y “Home sweet home” coronaron el show.

Sin dudas, el bahiano salió de la penumbra para desafiar al pasado (que sigue latente y tocando), y vienen saldando su apuesta a lo que vendrá desde el imperativo “Oyelo” hasta “No mires atrás” o “Todo puede ser”. Y eso no sólo se percibe en las letras de sus canciones donde hay mucho de autobiográfico, de autocrítica y esperanza, sino que también quedó expresado en esta noche de regreso.
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