Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Almafuerte

Profeta en su tierra

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Jose Fuño

03 de Noviembre, 2012

Profeta en su tierra

El grupo liderado por Ricardo Iorio presentó oficialmente su nuevo disco Trillando la fina tocado en su totalidad, con una noche inspiradísima (como casi siempre) de su guitarrista Claudio Marciello.

Almafuerte se tomó su tiempo para lanzar el sucesor del gran Toro y Pampa: tuvieron que pasar seis años para que se complete la gestación de Trillando la Fina; disco en el cual Claudio Marciello (guitarra) Alberto Ceriotti (bajo) y Adrián Valencia (batería) se encargaron de crear las bases, para que después Ricardo Iorio, alejado en el campo, tome la responsabilidad de volcar su poesía y sus verdades al papel. El Tano Marciello, cerebro musical de la banda, decidió esta vez hacer un trueque a la hora de la composición: negoció renunciar dos puntos de distorsión en su amplificador para ganar claridad y lograr melodías realmente muy trabajadas y efectivas.

La lírica sigue la línea histórica de Iorio, nacionalismo y referencia directa a todo lo campestre, como se manifiesta en "Pa‘l Recuerdo", el tema que abre el show. Acompañado con imágenes de Evita y de Juan Domingo Perón suena “Patria al hombro”, seguido por “Pensando en llegar” y ese manifiesto que refleja el compromiso de Almafuerte de esquivar vicisitudes, para poder llegar a rockear a su público.

Iorio comienza con sus speechs entre tema y tema, lo que es un show aparte, dejando frases como: “Kiss no viene porque los quieren, viene por la falopa”; “¿Se acuerdan ese tema que Ricky Martin le cantaba a una mina y 20 años después nos dimos cuenta de que era para un boncha?”; “Soy muy sincero, tenían razón los Babasónicos, tengo que aprender a fingir más” y antes de tocar la versión metalera de “La llaga” –originalmente un tango– hace una dedicatoria especial para el conocido productor y músico argentino: “Tomá Santaolalla, chupala hasta el más allá”.

Sacando la historia y el aura que rodea a Ricardo Iorio, el dueño de la noche es realmente el Tano Marciello, quien primero muestra su catálogo de riffs poderosos de edición limitada en “Glifosateando”, “La máquina de picar carne” y “Triunfo”, para después tomar la guitarra acústica y mostrar su versatilidad para ejecutar tango y folclore por igual en “ Sopla el pampero” y “Caballo Negro” (dedicada a su plomo y asistente, que falleció hace poco). Iorio se suma emocionado al sentido recuerdo con “Mi credo” una canción súper introspectiva, tocada en una atmósfera intimista producto del combo guitarra y voz.

Ya en la recta final, Almafuerte recurre a sus clásicos para aportar más calor al ya sofocante infierno que era el Malvinas Argentinas, “Toro y Pampa” y esa oda al asado argento, al autoreferencial “Almafuerte” dedicado al poeta argentino Pedro Bonifacio Palacios y el cierre con ese himno a la amistad que es “A vos amigo”: “A vos arquetipo del nunca aflojar. Leal y gamba. Amigo fundido estoy con vos”. Los cuatro músicos se despiden regalando golosinas a su público, algo que ya se ha vuelto una costumbre.

Almafuerte presentó su nueva creación, Marciello la rompió una vez más y llevó los temas nuevos a un nivel superior en versión “en vivo”. Iorio dio su show de siempre, se olvidó varias letras, las mismas que quedarán como herencia describiendo su país,  como "Mamuil mapú" (La Pampa) y Ciudad de Rosario.

 

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