Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Festival Mastai

Sudamérica es así

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Gentileza: Andrea Celis

17 de Noviembre, 2012

Sudamérica es así

San Pedro abrió las puertas de su cielo y la primera edición del Festival Mastai trajo a Manu Chao, tras un año de espera y a Ciro y los Persas, después de ocho meses fuera de los escenarios. Tambien tocaron Nonpalidece, La Vela Puerca, La Que Faltaba y Jauria, entre otras.

Durante el fin de samana la ciudad de San Pedro fue invadida por más de 40 mil personas. Con aires de festivales como el Cosquín Rock, el Mastai encontró su lugar. Los brasileños Mombojó con su reggae electrónico y rockero, Caperucita Coya en la materia del rock y toda la percusión de La Chilinga calentaron los motores de los que se daban cita desde temprano en el Balneario Municipal. 

El escenario dos empezaba a ganar protagonismo cuando desde Bélgica, con once vientos y una percusión no muy grande pero con mucha onda, llegaba la Orchestre International Du Vetex para brindar una fiesta y empezar a levantar las primeras nubes de arena que se harían presentes toda la jornada.

Sin perder tiempo Jauría sacaba a relucir su lista festivalera y arrancaba su show con "Indios Kilme", "Adiós adiós" y "Religionaré" en una versión muy rock, tan rock como "Ascenso". Ante un público que de a poco se emezaba a soltar, dedicaron "Tosco" a todos los trabajadores y del repertorio de Attaque 77 eligieron "Western" y "No me arrepiento de este amor", el clásico cover de Gilda con el que se despidieron.

La Que Faltaba era la banda que todos querían ver por primera vez. Micky Rodríguez, el ex bajista de Los Piojos, entraba con su flor en el ojal entonando "Con mi flor". El canoso era aclamado por la multitud que ya había copado el predio antes de "Fijate". Los teclados hicieron de "Todo pasa" una versión increíble y con "Negrita" La Que Faltaba se despidió de los piojosos que se quedaban agitando de frente al escenario dos, mientras que en el principal unos uruguayos se preparaban para rockear... 

La Vela Puerca tenía seguidores por todos lados, que se agolparon frente al escenario cuando la banda arrancó su set con "Sobre la sien", "Y así vivir" y "La teoria", trilogía de Piel y hueso, su último disco editado en 2011. El sol empezaba a desaparecer mientras la banda festejaba con canciones como "Haciéndose pasar por luz", "Colabore", "Doble filo" y "Se le va". 

Las guitarras accionaban rock, "Un frasco", "La sin razón" y "De atar" hacían que el show  de los charrúas sea una celebración, un encuentro con los viejos clásicos y con los nuevos temas, como "Polidoro", "Todo el karma" o "Sigo creyendo", con el asistente Manuel Ferreiro, "el Manolo" en la voz.

El rock había invadido todo, las nubes de arena se elevaban tanto como el humo con los primeros acordes de "Mi semilla" y otra vez una ola de clásicos volvía a sonar en San Pedro: "Llenos de magia", "Por la ciudad", "Zafar" y "Va a escampar", antes del amague de despedida con "Mañana". El Enano, con la acústica de frente al público, puso a todos a cantar con "Jose sabía" y despedirse tras dejar satisfechos a todos los que ansiaban verlos.

El escenario dos emitía una frecuencia diferente al que se acostumbra en los festivales de rock. Raly Barrionuevo le ponía ritmo de chacarera con "Alma de Rezabaile". Entre otros, el santiagueño de Frías repasó "Como el sol" y "Mochileros", dedicada a todos los que habían llegado a Mastai de mochila. Raly siguió su show con actitud combativa y clara, de manifiesto en el clásico "Hasta siempre" y en "Oye Marcos".

El plato fuerte de la noche fue la vuelta de Andrés Ciro a los escenarios, a días de que 27, su segunda placa solista, gane la calle.  El rey de Los Persas se calzó los remos y salió con "Astros", primer tema de su flamante álbum, manteniendo la costumbre de abrir los conciertos como los discos.

"Banda de Garaje"y "Taxi boy" precedieron a una versión un tanto más lenta de "Vas a bailar" y pegada sonó "Fumigator", sacada del baúl de Ay! Ay! Ay! (1994). A Ciro se lo notó flaco y contento, el nuevo disco lo tuvo trabajando pero no se olvidó del anterior y a dos años de la salida de Espejos sonó "Servidor". Las nubes de arena seguían invadiendo todo el ambiente, claro que las provocaba el pogo, que en ese momento era constante. 

La intensidad bajó con "Ando ganas" pero las cientos de banderas no paraban de flamear de frente al escenario. Ciro aprovechaba entre tema y tema para hablar con el público, mientras pasaban "Insisto", "Genius", y una rara versión, por fin sin el pato de goma, de "Chucu chu". Desde 27 llegó "Mírenla", una balada con armónica, y Ciro avisaba que podría olvidarse la letra, pero sí se acordó la de "Héroes de Malvinas", un guiño de rock a los ex combatientes.

"Ahora quiero invitar a un amigo de la vida, a un amigo de la ruta, el señor Miguel Angel Rodriguez" anunció Andrés, y como sucede cada vez que se cruzan sonó "Cruel". Luego sumaron a Brother, el bajista persa, para tocar "El farolito", donde la gente volvió a estallar de alegría. Micky dejó el escenario y se notaba que al show de Ciro ya lo ahorcaba el reloj. "Antes y después" antecedió a "Morella" y a "Noche de hoy", que fue con la que cerró el show del paisano de Palomar.

San Pedro se tiñó de reggae cuando Nonpalidece empezó a hacer de las suyas, con canciones como "El fuego en nosotros", "Buenos tiempos" y "Mi fortaleza". Néstor Ramljak caminaba el escenario, se movía de un lado al otro y Nonpalidece ganaba la atención de todo el Mastai.

La banda seguía con los vientos bien arriba y "El ciclo de la vida" fue enganchado con "Tu presencia" y con el cover de Israel Vibration "Get up and Go". Después de "En el aire", Néstor desplegó un monólogo sobre el Mastai y la llegada de la gente en masa sólo para ver y sentir la música, antes de despedirse con "Reggae en el universo".

Manu Chao fue el encargado de cerrar el Festival en San Pedro. Hacía más de un año que el francés no pisaba un escenario argentino, y nada mejor que una noche pseudo primaveral a la vera de río y después de haber vivido un plena tarde de rock para disfrutarlo.

La banda de Manu empezó a salir a escena y se iban sumando instrumentos a una intro que se ponía poderosa. El ritmo empezó a volar cabezas del minuto cero del show, que arrancó con la rumba, pasando por diferentes ritmos, subiendo y bajando la intensidad de la canción, algo que se prolongó a lo largo de las más de tres horas que tocó.

Manu quería divertir y divirtió, hizo bailar y lo logró, mandó mensajes y llegaron. La aventura en su show es tener un segundo de respiro, todos los temas son una gran masa, un cocoliche donde se mezclan los idiomas, los ritmos y los homenajes. El río Paraná fue testigo de todo lo que ocurría, uno de los tantos ríos que los colonizadores navegaron al llegar a América y asesinar a los pueblos originarios; pueblos que en el show de Manu Chao fueron representados con canciones como "Politik kills", "Clandestino", "Machine gun", "Me llaman calle", "Me quedo contigo" y "Peligro".
 
El artista divagaba en inglés, español y francés, los tres idiomas decían y pedían los mismo: "No a la mina". En la tierra de D10s no se olvido de Diego y sonó "Si yo fuera Maradona", mientras el ska/punk seguía agitando los corazones de los presentes que pasadas las dos de la mañana, con una tormenta que levantaba la arena y la lluvia que amenazaba caer, pedía más. Manu ofreció "Les rues de l‘Hiver", y una nueva canción dedicada al mundo árabe "Sidi h‘bibi", cantada por el bajista Gambeat.

El mensaje era claro, la potencia del show también y la amenaza del cielo, ya era un realidad: la lluvia mojaba a todos, pero a nadie le importaba, porque faltaban clásicos como "La primavera", "Welcome to Tijuana" y "Bala perdida" antes que Manu Chao cierre la primera edición del Festival Mastai.

Una gran propuesta alejada de las grandes marcas, hizo del Mastai un festival agradable, con buena onda, un mensaje claro y los músicos como atracción principal. Diversidad cultural y apoyo a las causas justas, una unidad que la música hizo posible.
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