Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Saxon

Ruedas de metal

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

28 de Marzo, 2013

Ruedas de metal

La legendaria banda de heavy metal, copó el Teatro de Flores  y demostró que su vigencia sigue intacta. Crónica y fotos.

Inglaterra tiene una cualidad fantástica, ya que es un país capaz de inventar un estilo de música, en este caso el heavy metal –a cargo de Black Sabbath–, y después reconfigurarlo a piaccere. A fines de los ‘70, cuando todo era dominado por Deep Purple y Led Zeppelin, surgió un movimiento renovador: La nueva ola del heavy metal británico, conformado por bandas como Iron Maiden, Mötorhead, Diamond Head, que romperían con ese sonido blusero, para subir el tempo, y agregarle la rudeza del punk de la época. Dentro de esta revolución, Saxon (Barnsley, 1976) fue un pilar importante y su sonido marcaría a fuego las carreras de los músicos de Metallica y Megadeth entre otros. La historia y sus 19 discos de estudio, son razones suficientes para que el público, marcado por un promedio de edad superior a los 40, arrebate Flores con la presencia de Gustavo Rowek de V8 y Karlos Cuadrado de Malón, entre los espectadores. 
    
“Procession” sirvió de introducción mientras que el riff de “Sacrifice” (tema que le da nombre su nueva placa) acribilla neuronas en el pogo. Rodney "Biff" Byford (cantante y líder) toma el mando, tartamudeando en el estribillo de la siguiente canción “Ch, ch, chasing the bullet”, al mejor estilo Roger Daltrey de The Who en “My Generation”. 

Lo de Biff es tan sorprendente como conmovedor: tiene 62 años, su voz está inmaculada; su larga y canosa cabellera es la envidia de su público que combate día a día contra la caída capilar. Está lleno de vitalidad y no parece que vaya a aflojar; es fucking Highlander

Pero los agudos y el caudal de la voz de Byford, necesitan un compañero, y para eso lo tiene a Paul Quinn (guitarra) -siendo los dos, los únicos miembros de la formación original– para apoyarlo en clásicos como “To hell and Back Again” y “Never Surrender”, mientras Nibbs Carter (bajo) arma un espectáculo aparte con su incesante y descontrolado headbanging. Atención George Fisher de Cannibal Corpse, tenés competencia.

Hace mucho tiempo, hubo gente vino a este lugar en busca de oro, y por eso le queremos dedicar este tema” anunciaba Biff mientras sonaba “Conquistador” con su estribillo “en español”. Doug Scarratt (guitarra) contribuyó con un pequeño solo, mientras las joyas metaleras como “747 (Strangers in the Night) , “Wheel of Steel” y “Cruzader” (de la etapa más glam metal del grupo) hacían resonar el Teatro.

El sonido durante la presentación de Saxon fue ejemplar, para un grupo que tiene los decibeles como emblema; pero cuando todos pensaban que el doble bombo de Nigel Glockler iba a aplastar a todos, la mezcla sale perfecta y equilibrada. Todo un logro.

Ya como parte de los bises aparecen el himno “Heavy Metal Thunder”, “Strong Arm of the Law”, “Denim and Leather” y “Princess of the Night”, para cerrar una noche a la altura de la envergadura de los británicos, con un Biff que cada vez es más leyenda, más icono y más ejemplo a seguir.
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