Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Alborosie

It‘s a rudeboy town, it‘s Kingston town

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Alan Guex

29 de Marzo, 2013

It‘s a rudeboy town, it‘s Kingston town

Alborosie & The Shengen clan volvió a Buenos Aires. Encendió un Groove lleno y puso a todos a saltar con sus destellos de música europeo-jamaiquina.

La combinación del Reggae y del Dancehall no es la moda que más pegó durante la ultima gran invasión reggae en Argentina, pero Alborosie fue recibido a sala llena, dejando en claro que es un exponente del reggae mundial.

El Tano tiene cinco tonos de voces diferentes, y una gran banda atrás para hacer Dancehall. Como dato resaltante no hay vientos, y entonces toman protagonismo los teclados, más la presencia de la bateria, bajo, y guitarra y la particularidad de tener una corista femenina y un corista masculino, algo bastante inusual en el reggae.
 
Al mejor estilo de Jamaica, el italiano utilizó un presentador para entrar, pero ese presentador era el baterista, un verdadero personaje y mejor baterista que presentador. Cuando estaba listo, ya con una intro de la banda, Alborosie salió, agradeció y con tono grave le dio voz al primer extenso medley de enganchados entre los que destacaron "No cocaine" y "Herbalist". El campo de Groove era una fiesta: todos saltaban, cantaban y hasta se daban en lujo de bailar.
Alborosie paraba para tomar  agua, agradecía, hacia cortes e improvisaba. La banda y su frontman iban al frente y se movían con firmeza, caminaban el escenario y se llenaban del afecto del público argentino, a quien compraron desde el minuto cero agradeciendo por haber llenado groove.

Alborosie ponía voz italiana en "International drama", oficiaba de tenor y enganchaba con dancehall. El mismo sub-género que sonaría a lo largo de todo el show con clásicos como "Kingston town" o "Money".

Sin duda un gran momento se vivo cuando Alborosie cedió el micrófono a su corista femenina, quien se lució al entonar "Diversity". Antes habían hecho "One love" en una versión en la que el cantante sorprendido solo canta fragmentos porque el público se hace notar y le pone su voz. 

De cara al final y ya habiendo tocado "Kingdom on zion" dando la posibilidad a los coristas de entonar canciones propias, Alborosie volvió a agradecer y se fue del escenario habiendo cumplido con un show de los que dejan todo arriba del escenario tras más de noventa minutos de show. 

Alborosie tiene clásicos, sonaron e hicieron  una noche única para un artista muy esperado, que demostró que ama al público argentino  y que está a la altura de los grandes del mundo de la música.
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