Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Bad Brains

Nostalgias del hardcore

Cronista: Gentileza: Paula Claro | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

08 de Abril, 2013

Nostalgias del hardcore

La banda originaria de Washington pasó por Buenos Aires con su formación original, recorrió sus canciones más importantes y dejó al público sobreexcitado.

"27 años esperando este momento". "La espera terminó". "Nunca pensé que llegaría". Estas fueron algunas de las frases que se leyeron en las redes sociales en relación a que Bad Brains, la mitica banda de hardcore de los 80, pisaba por primera vez un escenario argentino con su formación original. Recordemos que en abril del 2008 vinieron sin H.R., y su lugar en el micrófono lo había ocupado Israel Joseph I
 
Tras el paso de Eterna Inocencia, apenas pasadas las 22, el bajista Darryl Jennifer y el cantante H.R. se fueron acomodando en el escenario. Cuando todavía estaba todo a oscuras, Paul D. Hudson, más conocido como H.R. (Human Rights) permanecía sentado en un costado, tranquilo; sonaba dub, pero los músicos todavía estaban inmutables. Mientras tanto, una especie de maestro de ceremonias hablaba en off, recordando que en breve la banda saldría a tocar. 
 
Apenas sonó una cuerda de la guitarra de Gary Miller, la burbuja de pogo se hizo inevitable, cuando "Sailin‘ On", de su disco homonimo de 1982, dio el pie para el inicio formal. Desde el principio se hizo evidente que H.R. ya no es el mismo de antes; no se le entiende cuando canta y hay que tener en cuenta que tiene 57 años y su vida no fue fácil. Cuando se dirige al público (y son muchas veces entre tema y tema) balbucea palabras que se hacen incomprensibles.
 
El contraste entre lo que pasa arriba del escenario y el publico es notorio. Por un lado, los músicos están estáticos, H.R. envuelto en un equipo deportivo verde parece un maestro yoda agobiado por el acido, junta las manos y sonrie todo el tiempo; mientras que abajo, el público esta enardecido, empujándose unos a otros y con una emoción como si volvieran a tener 15 años.
 
La secuencia sigue con "I & I Survive", del disco del mismo nombre editado en el 2002. "Pay To Cum" (single debut del 1980) y "I Against I" llevan al público a extremos pocas veces igualado, más de 400 personas parecen hormigas en un laberinto sin salida, mientras los seguridad del boliche atajan uno tras otro detrás de la valla. Entre todo este mar de gente se genera un cuadro divertido: un chico con una gorra en su mano trata de encontrar a su dueño, que finalmente aparece y salta en un abrazo cuando lo ve: lo hardcore no quita lo cortés. 
 
Algunas canciones quedaron afuera, como "Sacred Love", donde se dice que H.R. grabó las voces desde el teléfono del reformatorio Lorton, donde se encontraba por cargos de posesión de marihuana. Ya hacia el final, la banda salió del escenario por apenas un minuto, y regresó para la despedida: el cantante agarraró sus mochilas, que se dice las lleva a todos lados, y abandonó finalmente el escenario.

El show fue corto, de apenas una hora. Hay cosas que tardan en llegar, y Bad Brains con su formación original fue una de ellas. Hace 20 años todo hubiese sido diferente, pero para algunos, por lo menos sirvió como un consuelo de lo que fueron esos años arriba de una tabla de skate en compañía de estos personajes rastahardcores.
 
 
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