Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Zona Ganjah

Entonces reiré y me irá bien

Cronista: Gentileza: Pablo Rios | Fotos: Alan Guex

09 de Mayo, 2013

Entonces reiré y me irá bien

Zona Ganjah, la banda de reggae chileno-argentina, se presentó en el Luna Park con un extenso show, en el que no se dejó de la lado la fuerte ideologia que mantiene a lo largo de los años.

Zona Ganjah es la propuesta de reggae que tiene simpleza, que apuesta por la marginalidad al sistema pero lo ataca constantemente, que apoya el cultivo, pero insiste que hay que fumar con conciencia y no darle de comer al narcotrafico. Jose Gahona, su líder, tiene claros sus principios y los representa muy bien frente a su publico, fiel y festivo que alimenta show a show.

Con luces bajas, rastas al aire y con una camisa acorde a la ocasión entró Jose al escenario del Luna. Él único miembro fundador de Zona Ganjah le ponía su voz a "Me despojo del mal". Pegada sonó "Irie " y "De la Tierra Crece". Los grandes temas empezaban a ser los protagonistas, el bajo saturaba, como en casi toda la noche, pero no importaba porque sonaba "Somos R" y "Despoblamiento Global", entre otros.

Jose se ponía en el lugar de músico y tomaba todo el protagonismo. Antes de "Buscar Estar" tocaba la flauta melódica, y con su sondito particular se destacaba dentro del show. Así pasaban "Bendita esa mujer" y "Cerca del Rio", donde Gaohna empezó por primer vez a caminar el escenario y mirar al publico con una sonrisa cómplice y complaciente con lo que estaba diciendo, haciendo una invitacion a formar una comunidad alejada de Babilonia, cerca del rió, para disfrutar de la vida natural.

Globos verdes, amarillos y rojos invadieron el Luna Park y flotaban en el aire, como las oraciones a Jah en: "Me levanté", "Hijo de la luz" y "Camino real". Sin dudas "Vibra Positiva" fue un capitulo aparte dentro de la historia que es tocar en el Luna Park, "porque los lugares no son especiales, la gente lo hace especiales" decía Gahona previo a agradecer a su público fiel por la demostración de afecto, respeto y admiración. Los violines ocupaban el escenario y con ellos una sutileza extra y un sonido aún más agradable al que hacia más de una hora y media que reproducía la banda.

Después de "Que será de mí", desde el disco Poder del 2010, Jose frenó el show para dedicar unas palabras, sabias palabras: "Somos una gran familia y hay que cuidarse, para que la familia crezca y las cosas cambien para mejor, para que la gente viva más feliz. Realmente es un honor ser parte de este cambio y vamos a seguir creando conciencia, porque vimos una oportunidad, no por lucro, sino por lo que significa que haya pequeños emprendimientos independientes y autogestionados que hacen las cosas de otra forma, sin dañar la madre tierra. Nosotros hacemos acciones, no se queden en las palabras solamente, para que la situación cambie faltan acciones".   Con esto, la banda amagaba dejar el escenario, pero volvió para regalar "Dicen y dicen". 

Jose Gahona se mantiene al margen del sistema pero pone todo en su mensaje puro, que se retroalimenta de libertad, de inspiración, de grandeza y de naturalidad. Toda esa grandeza que Babilonia se encarga de intentar destruir y desprestigiar a través de sus instituciones.
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