Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Anthrax

Thrash Till Death

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

11 de Mayo, 2013

Thrash Till Death

La unión entre Testament y Anthrax generó una gran expectativa, pero los problemas técnicos de sonido y la desorganización, terminaron por arruinar el 60% de la fiesta.

"Los hermanos sean unidos, porque ésa es la ley thrashera. Tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de ajuera." Esta podría ser una buena adaptación metalera del Martín Fierro, para describir la unión de estas dos bandas legendarias, que llegan a nuestro país con realidades bien distintas: Testament, que acaba de lanzar Dark Roots of Heart, un discazo muy bien recibido por la crítica; desembarca con una formación estable que encima suma a Gene "El Reloj Atómico" Hoglan, en los parches.  Anthrax acaba de perder a su guitarrista Rob Caggiano (ahora en Volbeat) reeemplazado por John Donais (Shadows Fall), su baterista Charlie Benante se encuentra en medio de una disputa legal con su ex mujer por la tenencia de su hijo, y festeja los 25 años de su álbum clásico, Among the Living, un año después...

Sangre nativa

La presentación de Testament, que estaba pautada oficialmente para las 20:30, comenzó quince minutos antes, y por lo tanto mucha gente se perdió el demoledor arranque con "Rise up", de su nueva placa. El sonido es infernal, pero no en el buen sentido. Las guitarras de Eric Peterson y Alex Skolnick son tapadas por el doble bombo de Hoglan; el volumen llega a un nivel absurdo, y Chuck Billy parece que está cantando en su California natal. Para colmo de males, durante "More than meets the eye", el sonido termina de colapsar y se muere, solo quedan en el aire una violas imperceptibles, la batería unplugged, y Billy haciendo la mímica. La gente canta el increíble coro de la canción y salva un poco la situación, entonan el grito de "Testament, testament", y le pegan el "hijo de puta, hijo de puta" destinado al sonidista.

Billy, el líder que tiene una onda terrible, usa su pie de micrófono fosforescente (como un sable de Star Wars) para hacer air guitar, presenta "Sangre nativa" (Native Blood), recordando sus originenes mexicanos e indigenas, y el público responde. Caen una lluvia de clásicos old school: "Into the Pit" (con su respectivo mosh desenfrenado), "Practice What You Preach", "The New Order", y "Over the Wall"; viendo ese repertorio es imposible no lamentarse, por la calidad sonora, que demuestra que los decibeles altos, no te aseguran nada, sino dirigirse a la banda más pesada del mundo, a este mail: tomaraya@slayer.com.

El final llega con "3 Days in Darkness" y "The Formation of Damnation" después que Testament probaran los cimientos del Teatro de Flores, y la resistencia de los timpanos de sus fanáticos.

Yo soy la ley

A diferencia de sus hermanos thrasheros de Testament, Anthrax comienza su performance con cuarenta minutos de demora, pero con la misma tónica: saturación sonora. Scott Ian (guitarra) y sus secuaces empiezan a repasar el lado A (en idioma vinilo) de su disco clásico que cumple 25 años: Among the living, "Caught in a mosh" (mismo efecto que "Into the pit") "I am the Law", Efilnikufesin (N.F.L.) y  "March of the S.O.D." se recrean en su orden original. 

Llega un momento realmente emotivo, suena "Hymn 1", los amplificadores son cubiertos por dos banderas, una de Ronnie James Dio (ex Rainbow, Black Sabbath) y otra de Dimebag Darrell (ex Pantera), ambos fallecidos y emblemas eternos en el mundo del heavy metal. Y después ocurre el milagro, el sonido se acomoda y Anthrax saca a relucir su chapa de formar parte del Big 4, junto a Metallica, Slayer y Megadeth. Benante deja de tapar todo cuando acelera con sus bombos, y Joey Belladonna retoma el timón con su voz, que está mejor que nunca.

"Vamos a hacer un tema de mi banda favorita", dice Scott Ian con su chiva extra large; llega la ovación "Pelado, pelado", "No sé que está diciendo, pero suena bien", Belladonna se lo decodifica pasándole la mano por la cabeza, y jugando para la tribuna, largan "T.N.T." de AC/DC de su último EP Anthems.

Después de "Indians" y "Medusa", llegan los bises con otro momento épico: El bajista Frank Bello, rapea como loco en "I‘m The Man", para enlazar "Raining Blood" de Slayer, en honor al recientemente fallecido Jeff Hanneman, y emoción a flor de piel. El épilogo se da con "Madhouse" y el cover súper hardcore de Trust, "Antisocial".

La hermandad thrashera se reafirmó con esta visita de Testament y Anthrax; todo nos guiaba hacia una celebración memorable, pero el sonido metió la cola y terminó saboteando gran parte del festejo...
TODAS LAS FOTOS