Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Almafuerte

Una fiesta desteñida

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

22 de Junio, 2013

Una fiesta desteñida

El grupo liderado por Ricardo Iorio llegó por primera vez a un estadio de fútbol, dio un gran show desde lo musical que será registrado en un DVD; pero el espectáculo se vio marcado por un alto grado de desorganización.

Cuando se produce el canto "Iorio es lo más grande del heavy nacional", el líder de Almafuerte casi de forma automática responde: "Yo soy un pobre infeliz". Algo realmente difícil de entender en una persona que alcanzó su sueño, no una, sino tres veces, con V8, Hermética y Almafuerte, logro que se refleja en la letra de uno de sus temas de La H: "Salir de gira, para llevarte en vivo el concierto. Exalta mi vida, cumple con lo que fue mi deseo. (Ayer deseo, Hoy realidad, 1994). Pero hoy, 17 años después, su actual grupo, puede sumar otro éxito a su lista de conquistas metaleras: llenar el Estadio de All Boys por mérito propio, sin telonear a nadie.

A las 21:15 una voz toma el micrófono, es Beto Casella el conocido periodista, hombre muy cercano al cantautor: "Esto es puro corazón, a mi amigo del barrio, larga vida a Ricardo Iorio". "Patria al hombro", es la encargada de inaugurar la fiesta, con proyecciones de Perón y Evita. Después de la traducción de Iorio del nombre del estadio, "Todos muchachitos, gracias muchachitos por venir", le sigue "Debes saberlo" y el público, en pleno éxtasis, tiene que bajar de golpe porque todavía hay mucha gente afuera, y el show se detiene por 40 minutos.

Los fanáticos ingresan, pero la cura es peor que la enfermedad, ya que los miles de seguidores se ubican en la platea alta, que no está habilitada por la Municipalidad. El "Tano" Marciello, les piden que bajen, porque así no pueden seguir. Iorio toma las riendas con un discurso muy conmovedor: "Bajen al campo muchachitos, esto no lo garpa Grinbank (Daniel), acá están los ahorros de toda mi carrera, así que bájense, sino lo hacen son gente mala", dicho con furia con los dientes como filtro.

Se reanuda el metal con "Rumbo al abra", y con una versión mid tempo de "Desde el Oeste" a dos bajos junto a Beto Ceriotti (sí, Ricardo tocando el bajo, después de 1000 años). El cantante vuelve a insistir con el público de la platea ("A ver si mandamos un Sargento Cabral"), mientras la seguridad intenta despejarla, sin éxito. Todas las interrupciones juntas, suman más de una hora de parate, y encima hay como 100 personas que no piensan bajarse.

En lo musical el Tano toma el control del escenario con una lluvia de instrumentales: Primero de forma eléctrica con "Ceibo", y después acústico con "Caballo Negro", dejando en el aire ese aroma a tango que continuaría con los hermanos Cordone como guitarristas invitados, para que Iorio se luciese en el 2x4 de "En la vía" y después al ritmo de la milonga de "El último viaje". Subiéndose a la ola de las guitarras españolas llegan la introspectiva "Mi credo" y la gran "Zamba de Resurrección."

Después del show de Alberto Zamarbide del pasado 15 de junio en Groove, el ambiente estaba cargado de nostalgia, y la posibilidad latente de que el encuentro con Ricardo se repita, generaba una electricidad especial. "Ninguna canción mía escrita a los 15 años me da vergüenza", anunció Iorio antes de encarar un popurrí de Hermética con temas como "Del Camionero" y "Olvídalo y volverá por más", para pasar a lo inevitable, temas de V8 cantados por el Beto, devolviendo gentilezas: "Muy cansado estoy" y "Destrucción", cerraron el set. Como es costumbre, "Almafuerte" y ese himno a la hermandad que es "A vos amigo", pusieron punto final a una fiesta desteñida. 

Es una pena que un momento histórico de la vida de Almafuerte se haya desbordado de gente, haya habido incidentes, y parates que derivaron en la reducción de la lista de temas; dejando un mal sabor de boca en algo que tuviese que haber tenido otro color, pensando en la importancia de la fecha y en el futuro DVD.

 

TODAS LAS FOTOS