Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Avantasia

Una noche en la ópera

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Leandro Baglietto

25 de Junio, 2013

Una noche en la ópera

La superbanda liderada por Tobias Sammet llenó el Teatro de Flores y regaló un show de tres horas, con una maestría que refleja el nivel y el profesionalismo de sus estrellas.

Ludwig Van Beethoven y Robert Schumann son dos compositores alemanes que, dentro de su vasta historia, escribieron una sola ópera cada uno. Su compatriota Tobias Sammet (Edguy), decidió llevar los límites de ese género musical un poco más allá. Avantasia nació como un megaproyecto con la idea de fundir el power metal con la ópera, reclutando estrellas de la música pesada como Roy Khan (ex-Kamelot), Jørn Lande (Masterplan), André Matos (ex Angra), Kai Hansen (ex-Helloween, Gamma Ray), Alice Cooper, Russell Allen (Symphony X), Klaus Meine (Scorpions) y la lista sigue. Algo realmente despropocionado, y que sólo se proyectaba como un experimento de estudio. Pero no, Avantasia ya tiene seis discos editados, y esta es su tercera gira mundial, pensada por Sascha Paeth (guitarrista, bajista, productor, mixer); porque si Sammet es el cerebro, Sascha es la médula espinal.

A las 20:35 "Also sprach Zarathustra" (tema de Odisea del Espacio 2001, que ya está bastante trillado, pero que a la hora de generar suspenso, sigue teniendo efecto) hizo de intro para que Tobias apareciera con su sombrero animal print y su actitud circense para hacer "Spectres" y "The Watchmaker‘s Dream" ambos de su último disco The Mystery of Time.

El primer invitado que tomó el escenario fue Bob Catley (Magnun) para recrear con su potente voz, "The story ain‘t over" y "The Great Mystery", mostrando que cada detalle del espectáculo está perfectamente coordinado (son alemanes...), con un sonido inmejorable y con un juego de luces con el mismo nivel. Luego llegó (sin desmerecer al resto) la estrella que más brilla en este tour -por historia y por capacidad- que es Michael Kiske (Ex Helloween, Unisonic) que se unió a las voces de Tobias y los coristas/cantates líder, Thomas Rettke y Amanda Somerville, para armar un remolino vocal en "Reach out for the light" y "Breaking Away" (primera vez tocada en Sudamérica).

"Ronnie Atkins no pudo sumarse a estos shows, y se tuvo que volver a Europa" aclaró Tobias sobre la ausencia del vocalista de Pretty Maids, pero con las figuras que están en la Argentina, basta y sobra. Eric Martin (Mr. Big) se metió de lleno en lo que es su especialidad, las baladas, y se lució en "What‘s left on me", para sorprender a todos "pelando" en "Promised Land".

La habilidad de sus multifacéticos músicos, las texturas y la inmaculada  armonización vocal (ocho en simultáneo) hacen de Avantasia algo realmente distinto, "¿Quieren una canción lenta y aburrida de The Cure, o una al estilo de Avantasia?" agitó Sammet, por eso cuando Kiskse y Catley compartieron las tablas para hacer "Shelter from the Rain", el Teatro se conmocionó para corear cada línea melódica.

Para el cierre Avantasia, después de presentar a la banda mientras sonaban "Holy Diver" de Dio y "Another One Bites the Dust" de Queen, tenía listos cuatro bises: "Farewell" con su estilo celta, su tema homónimo, la épica y más larga composición en su discografía, "The seven Angels" y ya con los once músicos juntos, desplegando su técnica y con muchos agudos, la noche terminó con "Sign of the cross".

Con su show en Flores, este súper-grupo llevó la vara a otro nivel, musical y profesional. Si partimos de la premisa de que si Beethoven viviese, haría heavy metal; seguro estaría orgulloso de Avantasia...
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