Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Rob Zombie

Llevate mi cabeza

Cronista: Gentileza: Paula Claro | Fotos: Anabella Reggiani

22 de Septiembre, 2013

Llevate mi cabeza

Rob Zombie, el músico y cineasta ex frontman de White Zombie, pisó por primera vez suelo argentino y dio un show impecable y completo para quienes hace tiempo lo esperaban.

Frío, mucho frío, todo oscuro, apenas se ven las caras de unos y de otros. Estamos en un domingo de primavera, sin embargo los pies entumecidos y la oscuridad de las 20:30 desorientan en el Mandarine Park de Punta Carrasco, un nuevo sitio para el rock y la música electrónica, cómodo pero a trasmano. 

Con humo por doquier, de a poco el guitarrista John 5 y el bajista Piggy D se acomodaron, y finalmente apareció al centro, como un cowboy recién salido de la tumba, sombrero y tapado hasta el suelo con flecos, los pelos hasta la cintura: sí, finalmente Rob Zombie está en Argentina. Las imágenes del Nosferatu de Friedrich Wilhelm Murnau de 1922 nos adelantan “Teenage Nosferatu Pussy", primer tema de su reciente disco Venomous Rat Regeneration Vendor.

El inicio del recital fue pirotécnico, y luego de “Superbeast” y “Super-Charger Heaven”, de White Zombie, las llamas en las cuatro pantallas distribuidas atrás y a los costados del escenario, más las luces y el humo nos sugieren que Zombie salió del infierno donde estaba de fiesta y vino a dar un paseo por Sudamérica.

Nada en la estética esta librado al azar, el mundo reflejado en los leds es parte de la cabeza del también director, y cada canción viene con el combo de imágenes. “Disculpen que nos hayamos demorado tanto en venir, pero esta noche van a escuchar todas las canciones que quieran”, tira Rob, quien ya tenía comprado al público desde que pisó el escenario. “Esta es una para las ladies” agita para darle pie a “Living Dead Girl”, de su primer disco solista Hellbilly Deluxe (1998). A tono con la canción, Zombie se saca el tapado y muestra su figura larga en unos pantalones oxford como acebrados y hace lo que quiere: se sienta en la punta de una de las tarimas, salta, baila, baja y se mete entre la gente. 

El amante del terror, lejos de ser un freak antisocial, es un frontman de ley, y pide que repitan Jump después de él, para acercarse a “More human than human” de White Zombie, canción con la que terminaría saludando a los fans de muy cerca. “¿Vamos a tener una fiesta zombie?" pregunta, y divide al público: una mitad al coro de Rock y la otra, al de Mother Fucker, dan paso a “Sick Bubblegum”, de Hellbilly Deluxe 2 (2010). 
 
En este tipo de shows nunca falta un poquito de demagogia (¿o puro sentimiento?): “Tocamos en muchos lugares pero puedo asegurarles que ustedes son los más ruidosos”, dijo antes de “We‘re An American Band”, coronado por un solo de batería de Ginger Fish. Zombie se maneja tan bien por la música como en el cine, y más de uno reconoció las imágenes de su primer película “House Of 1000 Corpses (2003)”, esa canción que tiene algo de western sexual honorífico y siguió con lo más reciente, “Dead City Radio And The New Gods Of Supertown”, de su última placa.
 
Y como dijimos anteriormente, Rob hace lo que quiere. ¿Metallica? Dale, suena la intro de “Enter Sandman”, que se corta y Zombie reacciona, pero el percance pasa de largo. Toca “Thunder Kiss 65‘” del álbum de White Zombie La Sexorcisto: Devil Music, Vol. 1 (1992). La canción se divide en dos cuando el guitarrista se deja llevar por un solo diabólico, y luego Zombie reaparece en el escenario con la camiseta de fútbol de la Selección Argentina, para que lo ovacione todo el público. Va cerrando con “Lord Of Salem” de su última película del mismo nombre. El público queda inmóvil pero ya no por el frío, sino porque esperan algo más, que llega con uno de los temas más esperados: “Dragula”. 

Rob Zombie se presentó por primera vez en Argentina. No estuvo todo el circo por el que son conocidos sus shows, pero no escatimó en imagen, audio y performance.
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