Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Chico Trujillo

La fórmula de la fiesta

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Gentileza prensa

28 de Septiembre, 2013

La fórmula de la fiesta

Chico Trujillo se presentó el 28 de septiembre en un Groove repleto, lleno de música, calor y alegría.

Adentro de Groove estaba la primavera que tanto se buscaba en Buenos Aires: ese clima de alegría calor, música, baile, estaba esperando a un montón de gente con ansias de fiesta. La causa de tanta alegría por los rincones era la llegada de Chico Trujillo, la orquesta chilena de cumbia, a Buenos Aires.
 
La previa estuvo cargada de baile con Orkesta Popular San Bomba y de Cafundó, quienes con unos tambores que se metieron entre el público e hicieron vibrar a la gente que esperaba ansiosa la llegada de un grupo de lo mejor de la cumbia latinoamericana.

Es increíble como la sangre tira, y más si es latina. Quizás es un prejuicio, pero es real que la pasión por el baile y la música acá se vive más a flor de piel. El “Llegó la cuuuumbia” fue el preámbulo de la fiesta que se venía con el primer tema de la noche, “Así es que vivo yo”.
 
Aldo Asenjo, el líder de la banda, llegó con un look muy skater: gorrito verde, anteojos Ray Ban, remera y bermudas de jean; mientras que el resto de la banda mostraba una onda más tropical, con sus camisas llenas de estampados coloridos. Al fin y al cabo, lo que los une es la fuerte energía que transmitían con su música arriba del escenario.

Se nota cuando los músicos recorren hasta el último rincón de sus raíces, y se puede argumentar con todos los ritmos que se mezclan y mutan en sus temas, desde la cumbia original hasta la más romántica, o desde el ska hasta el rock pasando por el reggae, la salsa o la saya.

Era una noche para disfrutar: no llegaban a ser las 22:30, y Groove parecía el carnaval de Gualeguaychú, lleno de gente que transpiraba alegría cantando temas como “Tus besos son”, “La cosecha de mujeres” y “Loca”, donde nadie se quedó callado y menos quieto.

Más tarde, con toda la banda tocando y Asenjo sentado en el borde del escenario se escuchó “Me convertiste en santo”, y quisieron despedirse, pero la gente empezó a cantar al estilo de cancha “no nos vamos ni cagando, no nos vamos ni cagando”, y automáticamente la banda volvió al escenario para cerrar la fiesta chile-porteña con “Fuera de mi vida” enganchado a “Y si no fuera”.

La cumbia es un símbolo de fiesta, y quizás el común de la gente lo vea como un complemento a algún cumpleaños o casamiento. Sin embargo, en Latinoamérica hay grandes músicos y cantantes de cumbia que han sido reconocidos por llevar la música de sus raíces a todas partes del mundo. En la cumbia también hay talento, en la cumbia tenemos al gran Trujillo, así que “siga el baile, siga el baile”.


Fotos: Noe Bevilacqua 
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