Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Vox Dei

Al fin, todo no concluye

Cronista: Gentileza: Francisco Andres Anselmi | Fotos: Beto Landoni

15 de Octubre, 2013

Al fin, todo no concluye

Le voy a proponer algo al lector. Piense qué es lo que lo lleva, en caso de haber sido público presente del show en el Luna Park o si no, lector de esta crónica, a interesarse por Vox Dei.

Veamos. Es una banda fundada hace 46 años, contemporánea a The Beatles, The Rolling Stones, y testigo de la creación del hard rock de comienzos de los setenta, con Black Sabbath, Deep Purple y Led Zeppelin a la cabeza de la oleada, género con el cual podría ser más emparentada. Ahora, ¿acaso no había shows más novedosos en las agendas de estas semanas? ¿Por qué pagar una suma de dinero por una pieza de museo, de un resultado ciertamente previsible, cuando grupos de la envergadura de Muse y Aerosmith pisaron hace muy poco el país? Nostalgia. Ésa parece ser la respuesta de una gran parte del público que fue a ver el regreso a la acción de tres miembros originales de Vox Dei -Ricardo Soulé, Willy Quiroga y Juan Carlos Godoy- al Luna Park, el 15 de octubre pasado.
 
En lo estrictamente musical, el show estuvo en los cánones esperados, y más allá también. Al comienzo, debido a una serie de defectos técnicos y humanos (desde las gradas se escuchaban los gritos "¡Subí el volumen, sonidista!") casi no se escuchaba lo que sucedía en el escenario, la voz de Soulé no se escuchaba, y, a la hora de acometer los solos, estaba errático, confundido. Sin embargo, todo mejoró a partir de la quinta canción, cuando Soulé se acercó al micrófono para interpretar "‘Prométeme que nunca me dirás adiós", el guitarrista se vio obligado a imponer lo mejor de su capacidad, tanto vocal como interpretativa.

Quiroga, de 72 años y junto con el fallecido baterista Rubén Basoalto fueron los dos miembros que nunca dejaron la banda, reservó su interpretación del bajo a lo que conoce: concentrarse en las tónicas de las notas. En cuanto a la voz, impresionó con un rango vocal que le alcanza y sobra para la gran mayoría de las canciones, teniendo que sólo someter algunas, como "Presente", a una disminución de tonos.

La lista estuvo reservada a los clásicos de siempre: “Jeremías, pies de plomo”, "El regreso del Dr. Jekyll", "Loco, hacela callar", "Génesis" y "Las guerras". Suficiente para que las parejas compuestas por padres-hijos, barras de amigos que superaron los 50 y jóvenes en busca de escuchar buena música, suplieran la necesidad de nostalgia que tenían. Claro, hasta que escucharon a Vox Dei, tal vez, la primera banda de rock duro en la Argentina, junto con Manal.
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