Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Limp Bizkit

La caja muraria del rap metal

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Beto Landoni

14 de Octubre, 2013

La caja muraria del rap metal

A casi dos años de su primera visita, la banda liderada por Fred Durst se presentó nuevamente en el Microstadio Malvinas Argentinas.

En menos de un mes, nuestro país se pobló de visitas internacionales, tantas que la de Limp Bizkit podía haber quedado opacada. Pero a pesar de que lo anunciaron apenas con quince días de anticipación y tocaron un lunes feriado, el Estadio Malvinas Argentinas se llenó de punta a punta.
 
Fue una noche intensa con una lista de temas más que poderosa: “Rollin”, “Hot Dog” y “Gold Cobra” arrancaron la cabeza de los presentes quienes, como sardinas en medio de una pesca masiva, se agolparon contra el escenario practicando un pogo demoledor. 
 
Durst dice “Te amo” y se pasa la noche completa hablando en un español inentendible y puteando en su idioma natal mientras DJ Skeletor traduce en un español neutro cada frase. La velada está cargada de una mezcla de demagogia y metal que hacen que la banda completa se meta al público en el bolsillo.

El entretenimiento está garantizado, aunque los tiempos entre tema y tema se hacen un poco largos. Wes Borland vestido con un traje de esgrima tecno gasta los acordes de “My Generation” y se cuelga con un solo eterno en “My Way”.
 
“Alguien sabe la letra de Ready to Go”, pregunta el cantante, y un anónimo fan sube a cantar. El pibe se la banca lo más que le da el cuore, y mezcla lágrimas con movimientos headbangers. Canta como puede, se le va el aire, abraza a Durst, lo rechaza Borland y en esa euforia de estar en el escenario con tu ídolo sale invicto.
 
La noche llega a su fin y “Re-Arranged” reaviva la llama del caldero seguida de la casi propia "Killing in the Name”, cover de Rage Against the Machine que la banda toca hace años, y que permite de cierto modo ver el verdadero talento de Sam Rivers (bajo) y John Otto (batería).
 
El público estalla con “Nookie”, se abraza con “Behind Blue Eyes” y termina la noche entre baile y saltos con una fusión de “Break Stuff” y un inentendible movimiento boogie al ritmo de “Stayin‘ Alive” de los Bee Gees.
 
Limp Bizkit vino de nuevo a visitarnos. Tocó, la pasó bien y ocho mil personas se fueron felices a casa a terminar un fin de semana largo sudados y cargados de adrenalina.

TxT: Anabella Reggiani 
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