Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Antonio Birabent

Vino, quesos y guitarra

Cronista: Gentileza: Sebastián Barrera | Fotos: Gentileza: Andrea Celis

06 de Noviembre, 2013

Vino, quesos y guitarra

Antonio Birabent se presentó en un coqueto bar de Palermo para presentar canciones de su último disco.

El fogón nunca falla. Un negador absoluto podría disfrutar de un tema de Las Pastillas del Abuelo si lo agarran medio desprevenido. El formato canción siempre rinde, y más si detrás del micrófono tenemos a un músico que durante años investigó y le dio mil vueltas a la canción, agregando una larga experiencia de 16 discos desde el 94, en los que se paseó por el rock y el pop como si nada, con una voz bien característica.

Porque la voz cumple un rol muy importante para el músico, y Antonio Birabent a lo largo de los años consiguió que uno lo reconozca con sólo escucharlo, por su facilidad para la armonía y la delicadeza para interpretar diferentes tipos de melodía. Ser “el hijo de” pasó a ser un dato curioso para Birabent, quien mecha música y televisión para formarse una imagen propia lejos de la figura del gran Moris.  

Ubicado a metros de Plaza Serrano, Sheldon es un lugar pequeño pero agradable, con espacios al aire libre que generan un ambiente ideal para ver un show de este tipo, con canciones delicadas e íntimas de su último trabajo Lapiz, Papel y Guitarra, que grabó con Víctor Volpi con el formato “Crowdfunding”, que consiste en la colaboración económica de personas que quieran ayudar a lanzar el disco. Esto incluyó un show privado para los inversores (por llamarlos de alguna manera) y la inclusión de sus nombres en el disco. Nada mal para desafiar a las grandes discográficas y sus contratos de porcentajes incoherentes.

La noche recorrió parte de su discografía pero concentrándose en su último trabajo que contó con la participación lírica de Richard Coleman con “De Vuelta”, que Antonio la tocó mientras el público en pequeñas mesas tomaba tragos y picaba quesos.

Antonio Birabent regaló nuevas y viejas canciones con su tranquilidad característica, en una noche corta pero precisa para tomar algo en un lugar perfecto para los acústicos.
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