Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Massacre

La fiebre del rock and roll skater

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Barbara Sardi

12 de Diciembre, 2013

La fiebre del rock and roll skater

Con la presentación del último viernes, la banda liderada por Walas cerró su doblete en San Telmo, en el cual repasaron temas de su amplia discografía.

Cuando “Querida Eugenia” comenzó a sonar, la fiesta del skate rock se desató en La Trastienda. Los encargados de incentivar el agite, Walas (voz), Pablo “Tordo” Mondello (guitarra), Luciano “Bochi” Facio (bajo), Federico “Fico” Piskorz (guitarra), Carlos “Charly” Carnota (batería), no escatimaron energías e incentivaron a sus seguidores a traspasar todas las fronteras de lo permitido. El escenario iba a ser invadido en múltiples oportunidades por los pibes y pibas que buscaban demostrar su afecto hacia los músicos, con un beso o un abrazo, y luego volver con sus pares haciendo el clásico mosh, rito característico en los seguidores.

La noche fue utilizada por la banda para repasar canciones de su extensa discografía. Luego del inicio, la lista prosiguió con “La respuesta es fácil”, “Cae el muro” y “Llena de fe”. “Nos solidarizamos a medias con las víctimas de la droga y el alcoholismo. Sólo a medias” exclamó el políticamente incorrecto Walas, para luego darle lugar a la pegadiza “Tengo captura”, a la que le sumaron “Muerte al faraón”, ambas pertenecientes a disco Ringo (2011). “Mientras el capitalismo se derrumba y el Vaticano ensaya meas culpas, nosotros estamos tocando en vivo”, agregó el cantante.

Durante una excelente y prolija versión de “Sofía, la super vedette”, Walas, además de cantar, se caracterizó como la protagonista, utilizando una galera y bufanda oscura. Luego, y al igual que en la última edición del Quilmes Rock, Richard Coleman se hizo presente para ejecutar una exquisita versión de “La excepción”, homenajeando a Gustavo Cerati.

Previo a interpretar “La octava maravilla”, Walas utilizó una careta de Ricardo Fort, recientemente fallecido, para agradecerle al chocolatero por enseñarnos que el dinero no hace a la felicidad, según afirmó, una tarea muy didáctica. “Compulsión”, “Clavos y globos” y “Adiós  caballo español” fueron algunas de las canciones que ejectutaron antes de retirarse. Luego de ser ovacionados y reclamados por su gente, el grupo volvió para despedirse al palo: “Plan B: Anhelo de satisfacción”  y “Mi mami no lo hará” fueron las elegidas para cerrar un show enérgico que en pocas ocasiones se permitió bajar los decibeles. 
 
Dueño de un sonido propio, el cual incurre en un skate rock fuertemente emparentado con el punk y haciendo énfasis en sus letras alternativas, socialmente críticas o, hasta incluso, románticas, Massacre mostró un despliegue superlativo; no sólo desde su carismático frontman, sino que además, Tordo y Bochi se adueñaron del escenario. Algo que resalta a simple vista, es que pese a los años de carrera, el espíritu under con el que arrancaron los sigue acompañando, un hecho poco común en los grupos con tanta trayectoria y que vale la pena celebrar.

TxT: Lucas Pino
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