Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Almafuerte

La Mandarina metálica

Cronista: Lucas González | Fotos: Jose Fuño

17 de Abril, 2014

La Mandarina metálica

El metal nuevamente se hizo presente en Costanera Norte. Ricardo Iorio y compañía hicieron vibrar a miles de personas en otra fiesta del metal argento.

Una típica jornada de otoño, sol durante el día y bajas temperaturas que cobraron protagonismo al caer la noche, fue el marco para que una vez más, al igual que el año pasado, Almafuerte y sus brigadas metálicas desembarquen en Costanera Norte. Armados con tachas, borcegos y camperas de cuero llegaron de a miles para confluir en un mar y teñir de negro al Mandarine Park.


La previa estuvo acompañada por “Hace casi 2000 mil años”, “Blues del Atardecer” y “Ritmo y Blues con armónica”, todas versiones que interpretó Ricardo Iorio en su disco solista, Ayer deseo, hoy realidad del 2008. Apenas cruzadas las 21 horas, las pantallas al costado del escenario proyectaban la bandera argentina flameando, ocasión que fue aprovecha por Iorio, quien se presentó con un mameluco original de la Fuerza Aérea Argentina, Claudio “Tano” Marciello, “Bin” Valencia y “Beto” Ceriotti para hacer frente al rugido del público: “Almafuerte, Almafuerte, Almafuerte”. 


“Muy buenas noches, Mandarina Park”, aclamó Iorio luego de abrir la lista con “Todo es en vano, sino hay amor”. Luego vendrían dos clásicos: “Pensando en llegar” y “Patria al hombro”, ésta última fue ilustrada con imagenes del General Juan Domingo Perón. Los presentes encaminaban la noche a un verdadero festejo del metal argentino. Los pogos se armaban y desparramaban gente por doquier, el headbanger sacudía masas encefálicas e incitaba a un estado de éxtasis. 


“Yo traigo la semilla” y “La Maquina de picar carne” provocaron el agite en los presentes, al igual que “Glifosetando”, canción que denuncia el uso de Glifosato (herbicida patentado por la compañía Monsato) y “Debes saberlo”. Luego Ricardo invitó al escenario a Gustavo Spinetta, hermano de Luis, y mencionó que las radios sólo pasan Juan Luis Guerra, Serrat o Sabina, y nunca Pappo o al “Flaco”. Y luego de interpretar “Trillando la Fina”, pidió un aplauso para Mario Pergolini, ya que gracias a él estaban tocando allí. A continuación, sonaron “Presa fácil” y “Pa’l recuerdo”. 


La noche avanzaba y con ella llegó el momento solista del Tano. Disparando nota tras nota, acompañándolas con esa sonrisa tan picaresca que posee, el guitarrista se adueñó del escenario y lo confirmaba al escuchar la ovación de la gente. Ricardo se sumaría al violero para interpretar, solos, “Mi Credo”. La dupla funciona, y eso es algo que se nota en sus caras al momento de tocar. Luego, y ya con Bin y Beto incorporados, sonaron “Si me ves volver” y el clásico “Toro y Pampa”, precedida por más palabras de Ricardo: "el Papa Francisco es como Perón, lo más grande que hay”.

“Nuestra única intención es contentarlos”, exclamó el vocalista antes de interpretar “Triunfo”, “Homenaje” y “Ciudad de Rosario”, para luego manifestar que si uno quiere ser rebelde ante el sistema tiene que estudiar, como se lo enseñó un amigo. Para el cierre quedaron: “Tu eres su seguridad”, de la legendaria Hermética, “Almafuerte”, dedicada al poeta Pedro Bonifacio Palacios, y “A vos amigo”. Al despedirse, Ricardo comenzó a tirar alfajores a sus seguidores.

“Iorio es lo más grande del heavy nacional”, ese es el grito de batalla de aquellos que siguen a Ricardo y a Almafuerte: la banda más grande y representativa de un género que ha sobrevivido a través de los años y que, pese a seguir sin el apoyo de los medios, se mantiene más vigente que nunca, venciendo el tiempo.

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