Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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La Naranja

Que sea Rock

Cronista: Florencia Vizio | Fotos: Barbara Sardi

13 de Junio, 2014

Que sea Rock

La Naranja, la banda de hard rock local, se presentó por primera vez en el Teatro Vorterix y dio un show a puro pulmón lleno de invitados sorpresa.

Si uno piensa en el mítico AC/DC, lo primero que se le viene a la mente son Angus Young y su paso característico con su Gibson y Brian Johnson, con esa voz carraspeada que te traspasa. Algo parecido sucede con quien ve a La Naranjapor primera vez, pero si bien el inicio de la banda se sitúa realizando covers del grupo musical australiano, es el día de hoy que ya con veintidos años de trayectoria en su haber, el espectador puede reconocer el talento de cada uno de los integrantes por el cual se hacen valer con los temas de su autoría a los cuales le dieron identidad propia, y a su vez, por la impecable calidad sonora. 
 
De repente, el ruido de una sirena acompañado de un excelente juego de luces alertó el inicio del recital. De un gran salto y lleno de euforia, se asomó la pelada de Gabriel de Lucca, cantante de La Naranja, quien sentenció el principio de un gran concierto con el tema “220” de su primer disco oficial Quemando Rutas (2000). Liderando la escena con movimientos que incitaron al salto constante y al aliento irrefrenable de los fanáticos, el histriónico cantante, acompañado por el perspicaz bajista David Polonsky, Mariano Di Taranto en la batería, el desinhibido Juan Guerrero en la guitarra, y Hugo “Suco” Fuentes, como guitarrista y manager de la banda, se apoderaron de lo que fue un excelente show de una hora y media en donde el muy bien logrado juego de luces y el protagonismo de cada uno de los músicos con sus alucinantes solos, a lo largo del concierto, completó la solidez de la banda.
 
A pesar de que una de las excusas del primer show del grupo en Vorterix era la presentación de su último disco Blanco sobre negro, que salió en 2012, sólo sonó de esa placa el tema “Ahora lo ves, ahora no” y el resto fueron éxitos de sus álbumes previos como “Eso es Rock”, “Siguen igual”, “Ser o no ser”, “Hagan apuestas” y “Corazón agotado”, uno de los temas de mayor repercusión que tiene la banda. 
 
Cuando llegó el mini tributo a Riff, el legendario grupo liderado por Pappo, el ambiente cambió por completo y aquellos que no eran tan acérrimos fanáticos de La Naranja, se entusiasmaron con los primeros acordes de “No obstante, lo cual” que dieron pie a que ingresen a escena Sebastián Bereciartúa, guitarrista de Viticus y Carucha, líder de Coverheads, a cantar y tocar en conjunto con La Naranja. Eligieron seguir con “Que sea Rock” y llamaron a escena a Walter Meza, cantante de Horcas, con quien el ex Teatro de Colegiales enloqueció por completo, antes de terminar el set con “El Forastero”. 
 
Antes del último tema, el pelado agradeció a su público y dejó que comience “Rock en la Sangre”. En medio del tema, tiró de lado el micrófono y se lanzó hacia su público, que fielmente lo sostuvo hasta que terminó la canción. Subió de nuevo al escenario, agradeció y se apagaron las luces de manera repentina. Sin hacerse desear lo suficiente, al cabo de menos de un minuto, volvieron todos a escena para ahora sí dar el último tema del concierto que fue “Vampiro”. Oportunamente todos corearon la estrofa más característica del tema que dice: “No quiero irme de acá”, lo que le dio ese final amistoso a la banda local. 
 
Con un agradecimiento pleno a ese público exquisito, como suele serlo el del hard rock, La Naranja se despidió de manera entusiasta, y otra vez demostró que la experiencia ha logrado consolidar al grupo entre los más destacados del género.
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