Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Los Gardelitos

Una mezcla rara

Cronista: Lucas González | Fotos: Barbara Sardi

20 de Junio, 2014

Una mezcla rara

Eli Suarez y sus compañeros presentaron su nuevo material tocando por primera vez en el Luna Park. Entre los temas nuevos y los viejos se coló el recuerdo de Korneta, fundador  de la banda, como así también el reclamo de libertad para los músicos de Callejeros.
 

El panorama previo al arranque del recital no era muy diferente del que se vive en las misas del Indio Solari. Micros estacionados en las inmediaciones del Luna Park, gente agolpada en la esquina de Corrientes y Bouchard tomando un vinito o un ferné, autos reventando sus estéreos mientras pasan temas que se entrelazan con los gritos de los vendedores de remeras. Este fue el marco que se vivió el viernes en la previa de la presentación oficial de Ciudad Oculta, lo nuevo de Los Gardelitos, que además marcó el debut de la banda en el emblemático estadio de box.

El humo del faso circulaba y los cantitos recordando a Korneta Suarez nacían del campo y se hacían eco en la platea, ambos sectores colmados. Cuando las luces del recinto se apagaron, la escenografía fue la única en quedar iluminada, dando el pie a los músicos para que salgan e inicien la noche con “Puño y letra”, versión que contó con ocho violines y una pareja que bailaba tango. Siguieron con “Hojas del otoño” y allí comenzó una competencia que duró toda la jornada: pibes y pibas jugando un mano a mano contra el personal de seguridad para saltar del pulman al campo. 

Luego de interpretar “Dueños del poder”, las pantallas que transmitían el recital mostraron la leyenda “Callejeros inocentes”. Posteriormente, Eli Suarez cedió el micrófono a una representante de No Nos Cuenten Cromañón, agrupación que apoya a los integrantes de la banda y a las víctimas de la tragedia sucedida en el boliche de Once, quien además de seguir difundiendo la causa, aprovechó la ocasión para reconocer el apoyo de Los Gardeles desde el primer momento. Asimismo, el cantante le agradeció a su público por la militancia y le dedicó el recital a Daniel Cardell, escenógrafo de la banda que lideraba Pato Fontanet.

“¿Quieren rocanrol?” preguntó Eli antes de tocar “Amando a mi guitarra”, una de esas en la que él despunta un muy buen solo de viola, algo que también repite en “No puedo parar mi moto” o en “Crimen del autocine”. Un hecho llamativo fue que el padre del bajista Diego Rodríguez subió a tocar la viola en “Pájaro y Campana” –dedicada a Korneta–, como así también el del batero Paulo Bellagamba tomó lugar en una segunda batería armada delante de la de su hijo e interpretó junto a la banda el clásico “Anabel”. Ambos invitados se llevaron palabras de afecto por parte del vocalista.

La gran cantidad de banderas desplegadas o colgadas no pasaron desapercibidas por Eli quien luego de nombrar el lugar de procedencia de cada una de ellas afirmó: “A veces el porteño tiende a ser vanidoso y darnos vuelta la cara, en cambio la gente del interior siempre nos recibió con los brazos abiertos”.

La presentación de Ciudad Oculta se vivió como una celebración directa desde el corazón del Conurbano Bonaerense. Los barrios dieron el presenten y la banda lo agradeció cada vez que tuvo oportunidad.

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