Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Sambara

La revelación

Cronista: Fernanda Miguel | Fotos: Gentileza prensa

11 de Julio, 2014

La revelación

Sambara actuó en The Roxy y presentó Asomándose, su disco debut producido por Javier Malosetti.

En la mitología hindú, Sambara era un dios/demonio, pero a la hora de elegir el nombre para la banda, ninguno de los integrantes sabía de la existencia de este ser que representa una fuerte dualidad. ¿Casualidad? Nunca se sabrá. Lo cierto es que a la hora de salir al escenario, no hay dudas de que alguna energía extraña se apodera de ellos y del lugar en el que tocan.

Se abre el telón y ahí están los seis músicos sub 30: Federico Schujman (voz), Marcos Lorenzo (sintetizadores y voz), Gabriel Kerman (guitarras y coros) Ariel Schujman (bajos y coros), Julián Malosetti (batería) y Andrés Elijovich (teclados).

Suena "Revancha". Federico Schujman tiene una máscara blanca y parece dirigir el baile inusual que se armó en el público ante el tema netamente instrumental. Su voz por fin se escucha en "Asomándose", canción que también le da el nombre al disco.

Para "Está Bien", subió Nicolas Alfieri, quien pertenece a Todo Aparenta Normal, otra banda que viene pisando muy fuerte en la escena under, y deslumbró con su talento, fusionado a la perfección con el de los Sambara. "Serpientes del Alba", es el corte difusión y tal vez el más tribunero. "Dale y dale, dale Sambara", cantaban desde el público en medio de un mini pero potente pogo.

A  mitad del show se cerró el telón y cuando se abrió había una mesa, un televisor y una silla.  Mientras, Andrés Elijovich y Marcos Lorenzo generaban unos sonidos muy psicodélicos, un actor se apoderó del escenario y aportó un momento distinto al que nadie le podía sacar la vista de encima.

Cerca del final, se apreciaron temas del EP que sacaron en el 2012  y no faltó "Tucá Tucá". Allí entre el público se repartieron máscaras y una vez más, la danza, para nada inhibida, se hizo presente en los pasos de la gente.

Al escuchar Sambara, se respira un poco de Serú Girán, un poco de Spinetta Jade, otro poco de La Máquina de Hacer Pájaros, pero también se respira mucho de creatividad propia, de juego, de búsqueda. El futuro brillante que se merece esta banda no debe estar muy lejos, mientras tanto, el camino por el que transitan está bien trazado. 

FOTOS: Gentileza Morella.

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