Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Miley Cyrus

Putita

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Beto Landoni

03 de Octubre, 2014

Putita

El sexo fue el gran protagonista del show de Miley Cyrus en GEBA y parece que hace bien para la garganta, ya que la joven superestrella deslumbró con su voz a los fans argentinos e hizo Party en Buenos Aires. Crónica y fotos del show.

Si algo tiene que copiar el rock del pop, es la puntualidad con la que por lo general comienzan los conciertos. A las 21 o'clocky, Miley Cirus apareció detrás de unas cortinas de tiras plateadas brillantes, luciendo un ajustado traje amarillo con plumas que dejaba ver sus blancas y esbeltas piernas, y que iría cambiando durante el show por distintos y coloridos modelos.
 
Al igual que durante todo el Bangerz Tour, gira que recorre el mundo presentando su cuarto disco de estudio, la primera canción interpretada por la ex Hannah Montana fue "SMS", seguida de "4x4" y "Love, money, party", en lo que configuró el primer acto del show. El repertorio incluyó una bella versión de "Lucy in the sky with diamonds", clásico beatle que acostumbra a cantar, y por supuesto los hits de su última placa, como "We can't stop", "Wrecking balll" y "Adore you".
 
Es todo una cuestión de actitud. En escena, Miley Cyrus saca a relucir sus dotes actorales y provoca en cada acción gritos que al unísono sobrepasan en volumen la música que proviene de las torres de sonido. De la Hannah Montana que enamoró a sus primerizos fans ocho años atras, ya quedan pocas señales, ahora Cyrus es una sexy bitch, tal como lo dice la estampa de su campera. Calienta cuando juega con penes de distintos tamaños, texturas y materiales, mientras recorre las tablas levantando hojas de marihuana gigantes, cachetea las nalgas de las bailarinas de la crew, y baila al ritmo del famoso y sexual twerking. Todo ante la atenta mirada de los adultos que acompañaron a los niños y niñas a ver a la santa de su devoción.
 
Whisky Jack Daniels, vodka Ciroc, pan libre de gluten, pavo orgánico, frutos rojos, Pretzels, avena, chicles sin azúcar, almendras, caramelos, Gatorade, agua de coco, agua Perrier saborizada y sin saborizar, miel, jengibre, cuchillo y tabla para picar, té e infusiones varias, platos de porcelana, hielo, alcohol en gel, pañuelitos Kleenex, heladera, tostadora, alfombras, lámparas, plantas, una plancha y tabla de planchar. Esas fueron las pretensiones de Miley para llegar a Buenos Aires. Pero lo que abundó en GEBA fue música pop. La joven artista demostró que tiene las condiciones vocales y escénicas por las cuales la gran industria dejó sobre ella el legado de las superestrellas del género.
 
Si bien pasan desapercibidos para el 99% de los asistentes ante la excluyente figura femenina de veintiún años, los músicos que acompañan a Miley Cyrus en la gira global desarrollaron un potente y elegante trabajo durante el concierto, y tuvieron su momento de gracia cuando Miley dejó solos en el escenario a los hombres del grupo, en un formato de bajo, batería y un guitarrista que se despachó con un agradable solo sobre una base distorsionada y rockera.
 
En cuanto a la puesta y apuesta visual, no hubo derroche en cantidad de pantallas y luces, pero sí de colores y estímulos visuales con mensajes psicodélicos sobre los cuales la figura de Cyrus aparecía y desaparecía en distintas poses con constancia rítmica, interactuando con animales fuccias y azules, consumiendo objetos de la cultura pop como panchos, y labios rojos con la lengua afuera que caracterizan a la artista.
 
Imperialismo cultural. Con "Party in the U.S.A.", Miley Cyrus cerró su presentación en Buenos Aires, mientras miles de banderas norteamericanas flameaban repartidas entre el campo y las plateas. Una hora y media exacta después de haber comenzado y sin que el viento frío y la lluvia hayan diezmado la excitación, gritos y alaridos de despedida y todos de nuevo a casa. Para que los chicos y chicas tomen como ejemplo: ¡Sexo, drogas y Pop Music!
TODAS LAS FOTOS