Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

La Condena de Cain

El rock por la ventana

Cronista: Nahuel Perez | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

30 de Octubre, 2014

El rock por la ventana

La Condena de Caín celebró sus diez años el jueves pasado en Niceto Club con una batería de veinte canciones a todo volumen, invitados, una gran puesta escena, y unas quinientas personas que se acercaron a compartir este momento tan especial con la banda de sus amores.

Haciendo eje en su última producción discográfica, Vendaval, disco que viene presentando en sus shows desde hace un año y medio, La Condena De Caín ofreció además un repaso por lo más interesante de su discografía, con el volumen al palo y una gran puesta en escena, en un concierto de rock frenético, desenfrenado, movedizo y estridente.

La banda arrancó con "Viejo Topo", el tema que abre su último trabajo, al que le pegaron "Fábula de la quimera" y "Niña de ojos negros"; respectivamente de su primer trabajo, Nuestra negligencia resulta sospechosa (2007) y del EP homónimo, con el que arrancó toda esta historia allá por 2005.

Si bien el fuerte de LCDC es el poder vocal de Sawa Mielnik, la psicodelia musical de Matías Westerkamp en guitarra, la potencia de Marcelo Di Giovanni en bajo y Daniel Jinkis en batería, y el impresionante despliegue de Héctor Cantín entre teclado y saxofones, el show se destacó por la inclusión de elementos artísticos no tan comunes en la cultura rock, como una danza interpretativa, que puso dramatismo y movimiento a la música.

A lo largo de cinco canciones, dos artistas plásticos pintaron en simultáneo, utilizando los colores de la banda -rojo, negro y blanco- para representar el trabajo y la alienación, dos temáticas que preocupan al grupo también desde su lírica.

Entre los invitados musicales se destacó la presencia del guitarrista y cantante Agustín Losada de Alasdies y por si fuera poco, un cuarteto de cuerdas que acompañó a La Condena en su frenesí y que luego los ayudó a plantear un clima más sutil.

Durante el concierto, La Condena paseó por todos sus discos, que es lo mismo que recorrer todos sus climas, más oscuros o más rockeros según el caso. "Peste Negra" y "Lo inerte y lo real", de En el letargo de los pensados (2010), se mezclaron con "Tan free shop" y "Amor lapsus" de sus trabajos iniciales, para conformar un repertorio que concluyó con "Rufián entre otros tantos" y "Vendaval" .

La Condena de Caín sigue ganando espacio en la escena rockera. Sobre las tablas de Niceto, celebró sus diez años de historia echando mano a un montón de elementos que ponen al rock como un difusor de artes menos populares, pero igualmente expresivas, que emocionaron a sus seguidores. 

TODAS LAS FOTOS