Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Cientificos del Palo

Trío de putos

Cronista: Lucas González | Fotos: Gentileza: Andrea Celis

29 de Noviembre, 2014

Trío de putos

Científicos del Palo llegó a Palermo para despedir el año, su álbum La Histeria Argentina, y mostrar un adelanto de su próximo material, El Maravilloso Mundo Animal.

El inicio de la velada rockera fue con el contundente y arrollador set de Apolo -banda que cumplió diez años de carrera-. Desde el minuto cero hubo en Niceto cuestiones que se pudieron dilucidar: el sonido estruendoso, que no pierde precisión pese a lo alto de sus decibeles, lo cimentan Germán Castillo y Javier Filardo,guitarrista y baterista respectivamente.

“Gracias por estar”, exclamó el cantante Nicolás Ramos antes de tocar “Ser”, una composición con aires de hard rock, para luego dar paso a “Vencer”, que será incluida en el próximo disco de la banda. Antes de “¿A dónde está el nene?”, el grupo cerró ante una buena cantidad de púbico con la sombría y pesada “El día es hoy”.

La noche siguió, y pese al breve temporal que azotó Capital Federal, el recinto se fue llenando de a poco. Así fue que Sevelhumano, comandados por el histriónico cantante Juan Ambiela, se posicionó en el escenario y despilfarró, en un repertorio acotado, altísimas dosis de rock. “Gracias a la Ciencia por todo”, enfatizó el vocalista en referencia al principal número de la fecha.

Con el lugar colmado, los primeros cánticos no se hicieron esperar: “¡Hijos de puta!, ¡Hijos de puta!”. El clamor era total. El feedback entre Científicos del Palo y su público (a los que en reiteradas ocasiones “Pepo” San Martín, cantante y líder, trata de “drogadictos” o “caretas”) es auténtico, genuino y palpable.

Envueltos por la sonoridad que propone el bajo de Carlos “Popete” Andere y por lo colosal de los parches y platillos del baterista Sebastián Quintanilla, abrieron con “Las dos mitades” –nuevo corte y adelanto del próximo disco, El Maravilloso Mundo Animal- y “El Abogado”, de La histeria argentina (2013), hasta que llegó el primer pogo con “El cura, el militar y el dueño de las vacas”, perteneciente a Gorilophrenia (2010).

“Me alegra que hayan desafiado la furia de Dios –por la lluvia- por ver a estos tres perdedores”, soltó Pepo antes de sumergirse en una furiosa versión de “El Restaurador”, a la cual le siguió “Civilización o barbarie”. Para “Dormijito”, los músicos, además de ejecutar sus instrumentos, observaron y escucharon –con un dejo de asombro y felicidad- cómo su gente cantó al unísono y de manera íntegra toda la letra.

Luego de un breve corte, los músicos aparecieron lookeados como generales del siglo XVIII, con pelucas victorianas y acompañados por un cuarteto de cuerdas (tres violines y un chelo) para hacer “War is over”, “Tarde”, “Cierra el almacén” y Código Morsa”. Para esta última, y fiel a su estilo, Pepo reflexionó: “¿No sé qué mierda le ven?, pero la piden siempre”.

Promediando el show, ya desprovistos de disfraces y nuevamente en formato trío, los CDP se despacharon con algunos de sus temas más enérgicos, como “Until the victory, Chango”, “¡Llame Jah!”, “¡Movisstar o muerte!” –con un solo hendrixiano de Pepo- o la potente “Somos el enemigo”, con una intro al ritmo de “Pibe cantina”, de Yerba Brava. Antes de los bises (“La Jefa Espiritual” y “Pa’ quién va ser si no es para vos”), el cantante admitió estar emocionado pero no quería demostrarlo, ya que “sería carne de cañón”. Y así como había iniciado la noche, el mismo grito frenético de “¡Hijos de puta!, ¡Hijos de puta!” la finalizaba.

Con un contundente show en Niceto Club, Científicos del Palo empezó a despedirse de La histeria argentina y le abrió la puerta a El maravilloso mundo animal, demostrando, una vez más, que la historia la escriben los que cantan.

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