Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Babasonicos

Costanera Sónica

Cronista: Ariel Andreoli | Fotos: Nacho Boullosa

13 de Diciembre, 2014

Costanera Sónica

Con el pretexto de cerrar el año, Babasónicos realizó su primer Mandarine Tent con una lista cargada de hits, esos que tan bien les salen a los chicos de Lanús.

La previa del show tuvo su toque moderno desde que abrieron las puertas: casi como un boliche, la barra instalada se complementaba muy bien con la música que sonaba desde la carpa, que hacía bailar a los presentes (eso sí: nadie podía imaginar que al salir,  se encontrarían con un frío cruel que hizo pasar un mal momento a todo aquel que no tenía un abrigo en su haber).

Poco antes de las 21.30 horas,  Uma-T salió a escena a tocar una intro con sus teclados para que luego, el resto de la banda suba al escenario para interpretar “Uso” y “Run Run”, de su último álbum Romantisísmico ,editado el año pasado. 

A diferencia de otros shows del grupo, la escenografía no fue importante para la fecha en la Costanera Norte,  así que la clave estuvo en cada una de las canciones. Las primeras perlitas de la noche fueron “4 AM”, de su álbum Miami (1999), y el hit inoxidable “Risa”,  de Infame (2003), a esta altura dos discos clásicos de la discografía babasónica.

Una versión espectacular de “Humo” fue la contratara de algunos acoples que tuvo el sonido en varios momentos de la noche, quizás porque el lugar no está del todo preparado para un show de Rock, y sí para fiestas electrónicas. De todas maneras, la banda supo remontar esas adversidades sonoras, y se despacharon con “Viva Satana” y el doblete fusionado de “Desfachatados”  y  “Paisano”.  Para seguir sometiendo a la gente a ese estado salvaje, les siguieron “Sin mi Diablo” y “El Baile de Odín”.

Después de que sonó “Flora y Fauno”, el campo se convirtió en una gran pista de baile cuando sonó desde el escenario “Y qué?” con las (ya clásicas) estrofas de “Egocripta”, y con la fusión de “Muñeco de Haití” con “Sheeba Baby”, esta última de su segunda placa Trance Zomba, y fue la gran sorpresa de la noche.

Los estribillos de Adrián Dárgelos son una sana costumbre para su público, por esa razón no hubo nadie que no gritara que algunas noches era fácil, al compás de “Carismático” y “Yegua”. Para el final de la primera parte del show, sonaron “El ídolo”, y  el primer corte de difusión de su último álbum “La Lanza”, simulando una despedida.

Luego de un par de cantitos de parte de los fans, volvieron para hacer tres canciones en el bis: “Casi”,“ El Colmo” y una enérgetica versión de “Fiesta Popular”.  Sin hablar demasiado, se despidieron del escenario deseando un buen fin de año a todos aquellos que se habían acercado al lugar.

Babasónicos cerró el año en uno de esos nuevos lugares donde el Rock busca refugio, luego de que los vecinos porteños no tengan muchas ganas de que los recitales masivos sean en áreas urbanas. Una experiencia nueva e interesante de una banda que sigue marcando tendencia, a pesar de los años y del cambio generacional del público. 

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