Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Guasones

Otro bruto jolgorio

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

09 de Noviembre, 2005

Otro bruto jolgorio

Luego de realizar hace dos meses un doblete en El Teatro, Guasones volvió al escenario de Colegiales para cautivar a un público bien joven

Stones, rollingas, rollos y demás denominaciones que pueden existir encajaron perfectamente el pasado viernes a la noche en el conjunto de seguidores de Guasones. Un público que se fue renovando con el tiempo, ya que cuando la banda se presentaba en el Teatro del Plata y Cemento podía notarse, a grandes rasgos, cuáles eran los personajes que se acercaban desde La Plata y cuáles los que de a poco comenzaban a concurrir desde la Capital Federal y sus zonas aledañas.

Los del sur llegaban siempre arreglados, con sus camisas escocesas y los clásicos chavitos. Siempre acompañados de mujeres, muchas mujeres. Mientras que los de acá, éramos un grupo de seguidores que no portaba trajes de ningún clan sino más bien vestimentas de ocasión. El promedio de edad era más bien mayor a los 22 o 23 años.

En la actualidad este promedio cayó unos 4 o 5 años, por lo menos, y el gentío púber por momentos parece sobresalir más por su estética que por sus desconocidos y confusos gustos musicales. Llegaron bien temprano desde distintos lugares. Listos para la ocasión desplegaron sus armas de levante (porque hasta en eso se convirtieron los shows) y se agolparon para escuchar a una de las bandas de mayor crecimiento en el año. Una banda que de manera lineal, salvo algunos deslices muy graciosos como su presentación en un programa de Utilísima Satelital hace 5 años, se consolidó en un mundo donde hacer rock and roll y tener éxito parece algo fácil.

A cargo de un estilo personal aquí, y adoptado si tomamos la música de Lou Reed y Neil Young como sus máximos referentes, salieron a escena y los gritos se convirtieron en alaridos. Con la oportunidad de seguir presentando su placa Toro Rojo el conjunto arrancó con “Estrellas” , provocando la primera embestida quijotesca de un público lleno de imágenes. “Me muero”, el clásico tema reversionado de una banda a la que siempre le gusta probar cosas nuevas, sirvió para desatar la primera explosión simbiótica entre público y conjunto.

Siguieron “Sueños son” de su tercera placa “Como animales”, “Reyes de la noche” y “Down”, hitazos de su última placa y merecedores de corte. Excluidos por un manejo de prensa que buscaba darle a la banda un agite más aglutinador de jóvenes con el tema “Dame”.

En “Paranoia 26”, uno de los temas más potentes del conjunto, una armónica diabólica, no comparable a las por siempre dylaneras de Facundo Soto (voz) y Maxi Tym (guitarras), se apoderó del reducto con calidad y potencia. Más tarde pasaron “Estupendo día”, pegado al “Heroína” de Sumo, la tentadora “Flores Negras”, “Cien años más” y “Gracias”.

Los shows de Guasones se caracterizan por una comunicación mediante la música, ya que el crooner Soto no suele abrirse al público con palabras sino que lo hace con gestos. En esta oportunidad agradeció varias veces a los presentes y a sus compañeros de banda con quienes mantiene una relación más que nada musical ya que son de distintos grupos de amigos platenses.

“Desire parte II” y “Desire parte I”, más lenta que la habitual, volvieron a abrir ese círcolo (mezcla de círculo y circo) en el que los presentes esperan el primer golpe de tambor para salir a la caza del primer cuerpo con ganas de golpear.

Con el “vaaaamos Guasones, vaaamos Guasones” , como siempre pasa y en el afán de demostrar saber el canto los jóvenes lo precipitan y les sacan el verdadero jugo, se armó otra fiesta. Así pasó “Hombre del sur”, la bella “Chicas de ojos tristes” y “Todavía”. Siguieron sus dos temas más representativos de su reciente material y la vez menos votados en su página web, “Toro rojo” y “Ruta 36”, “Con la casa en orden”, “Shaila show”, tema que solía abrir sus recitales, el punk “Eso estaba bien” y “La fuckin flaca Pily y el Negro Tomás” como suele cantar el frontman.

Desprendiéndose de su remera de Negusa Negast, banda de reggae platense con quien comparten un sesionista, Soto anunció un “cierre histórico” y pasó el rock and roll “A mi lado”, “Amaneciendo” y “Dame”.
Una noche más con todos los presentes. Una performance bañada de rock and roll. Un sonido pulcro y directo, amenazador por momentos. Una confirmación necesaria para una banda sin techo. Una risa guasona que, parece, perdurará por siempre.
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