Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Sonata Arctica

Sonidos del Artico en Argentina

Cronista: Fernando Villarroel | Fotos: Gentileza prensa

08 de Marzo, 2015

Sonidos del Artico en Argentina

Sonata Arctica visitó por quinta vez suelo nacional y reventó el Teatro de Flores. Twilight avisó que el power metal argento goza de buena salud.

El sol comienza a caer y una gran cantidad de personas empieza a darse cita en el Teatro de Flores. Se acercan en grandes cantidades. Parecen lobos que marchan desde los cuatro puntos cardinales hacia lo que será, en las próximas horas, el templo en el que rendirán culto a los líderes de la manada. Sonata Árctica dice presente por quinta vez en estas tierras, y los fieles seguidores de la banda acompañan en gran número a estos finlandeses íconos del power metal.

La noche comienza a calentar motores. Detrás del telón ya se escuchan los primeros acordes de guitarra y la gente quiere saciar sus ansias de música; Twilight irrumpe en escena y se muestran como la mejor propuesta para ello. Mariano, un frontman con un registro vocal bastante amplio y una muy buena presencia sobre el escenario, se gana al público en pocos minutos.

“Hard Rock”, “Shame on you” y “We dont give a fuck”, son los temas elegidos para abrir la velada musical. A Emiliano y Mauro, los guitarristas de la banda, les alcanzan un puñado de melodías para mostrar toda su virtuosidad con la viola y recibir los primeros aplausos del auditorio entero. Completando el team argento, Marcos  en el bajo, y Agustín a cargo de la batería. Todos juntos, eligen para despedirse a pura furia, “Cowboys from Hell” de Pantera y la gente vibra con ellos.

Ahora sí, llegó el momento. Las luces se apagan. Los ánimos están por los aires esperando por el plato fuerte de la noche y ahí aparecen ellos: los lobos alfa. Revienta el teatro a puro aullido, que se transforma en un delirio cuando comienzan a sonar las primeras notas de “Black Sheep”.  La guitarra de Elías Viljanen hace tronar el lugar y todo parece caerse a pedazos.

“What did you do in the war, dad?”, se convierte inesperadamente en uno de los momentos más emotivos de la noche. El recinto canta a coro, el estribillo de la canción, provocando el éxtasis de los músicos sobre las tablas. Tony Kakko permite mostrar su emoción y deja que el público también brinde su propio show.

La intensidad no cesa. “Paid in full”, "Blood" y “Letter to Dana”, salen disparados como balas del setlist de los muchachos del norte de Europa y la energía continua en aumento; los fotógrafos intentan captar toda la onda del momento y la tarea se les hace difícil. Passi Kauppinen se mueve por toda la escena y mira con ganas de tirarse al centro del campo. Ahora, suenan “Love”, “Full moon”y “Unopened”. Las manos se estallan en aplausos que emergen desde el llano y se multiplican en cada rincón.

“Dont't say a Word” y “vodka”, son las pistas elegidas para el cierre. Nadie se quiere ir, todos quisieran que la noche fuese eterna; pero lo bueno también se acaba. Saluda la banda, saluda gente.

Los lobos alfa se despiden, sabiendo aún deben continuar con su rumbo que los depositará en otras tierras. Mientras tanto, el resto de la manada comienza a retirarse sabiendo que habrá otra reunión, en poco tiempo…      

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