Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Imagine Dragons

Humo, espejos y aplausos

Cronista: Florencia Vizio | Fotos: Beto Landoni

14 de Abril, 2015

Humo, espejos y aplausos

La banda norteamericana se presentó en Tecnópolis y durante una hora y media brindó un espectáculo de primel nivel.

Acostumbrado a ser un espacio de ciencia y tecnología, el predio de Villa Martelli se vistió de Pop Rock el martes por la noche para darle la bienvenida a Imagine Dragons. En su segunda visita a la Argentina y en su primer concierto propio, la banda oriunda de Las Vegas dio un show de una hora y media a toda máquina. 

En el marco del tramo latinoamericano de su gira “Smoke + Mirrors”, nombre de su segundo y último trabajo de estudio, arrancaron con el sencillo “Shots”, del que acaba de salir su videoclip. La banda apeló a todos sus hits, como “It´s time”, “Demons” y “On top of the world”, que lograron estar entre los primeros puestos de listas musicales a nivel mundial como la Billboard. 

Imagine Dragons se formó en 2008 bajo el nombre de Ragged Insomnia, y a partir de un anagrama surge su nombre actual. En 2012 con el lanzamiento del disco Night Visions, el grupo empezó a construir la popularidad que se vio reflejada en el estadio colmado con 13 mil personas un martes por la noche.

Una escenografía de ocho pantallas en forma vertical y mucho juego de luces dieron la estética perfecta para complementar la música que tanto los representa entre los jóvenes. Dentro de los temas de su último disco, sonaron “Trouble”, “I´m So Sorry”, “I Bet My Life” y “Polaroid”, entre los más destacados.

El estilo de Imagine Dragons es difícil de clasificar. El sonido del cuarteto oscila entre el rock electrónico, el pop rock e incluso algunos se atreven a mencionarlo dentro del indie. En una actuación encendida, el grupo liderado por el impactante Dan Reynolds, -voz y guitarra-, acompañado por Ben McKee en el bajo, Wayne Sermon en guitarra y coros, y Daniel Platzman en la batería y ocasionalmente como violinista, demostró que si se lo propone, pueden coquetear con el heavy metal, como lo hicieron en la canción “Friction”, que generó algún headbanging entre el público. 

Como era de esperarse, cerraron con la canción que la Rolling Stone mencionó como “el mayor éxito de rock”. Un solo de batería de Platzman dio el pie a los primeros acordes de “Radioactive”, en una versión llena de energía y arreglos, en la que Reynolds despuntó el vicio de la percusión, haciendo enloquecer a la audiencia y logrando que todo el estadio saltara a su compás.

Muy agradecidos por el recibimiento del publico argento, Imagine Dragons prometió volver más seguido y su frontman dijo que fue uno de esos recitales que van a quedar entre sus favoritos. Con mucho por aportar y con una calidad sonora superior a lo acartonados que suenan sus discos, demostraron que su música no es producto de una consola de botones.

 

 

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