Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Macaco

El amor es el camino

Cronista: Florencia Vizio | Fotos: Beto Landoni

17 de Mayo, 2015

El amor es el camino

Macaco presentó en La Trastienda su último disco, Historias tattooadas, con la buena onda como motor de todo el espectáculo.

Luego de abrir en Chile los conciertos de un nuevo regreso de Los Fabulosos Cadillacs, Macaco pasó por San Telmo para mostrar las canciones de su octavo disco de estudio y hacer un recorrido por todos sus éxitos, en una noche llena de alegría. 

Haciendo honor a su última placa, empezó con “Hijos de un mismo Dios”, primer single que lanzó a fines de marzo, y con todo el público saltando continuó con “Seguiremos” y “Love is the way”, canción que marcó la pauta de la noche. Como afirmó el cantante español, “El amor es el único camino para poder entendernos”.

Fue en 1997 cuando Daniel Carbonell de Las Heras, cambió su nombre a Macaco, por considerarse un mono en la particularidad de los gestos que hace mientras canta. En La Trastienda, estuvo acompañado por un gran grupo de músicos oriundos de diversos países como Camerún, Suecia y Venezuela, quienes en el escenario componen una estética visual en donde cada uno aporta parte de su cultura.

El leit motiv del recital fue generar conciencia de la lucha por la igualdad de derechos para la humanidad, y para hacerlo eligió temas de su autoría como “Ratapampam”, “Todos” y “Moving”. Otro de los ideales que sostiene el compositor barcelonés es imaginar al mundo como una unidad donde no hay lugar para líneas demarcatorias que definan el principio y el fin de un país. En honor a eso, cantó “Arriba las banderas” y brindó un cálido homenaje de la canción “Frontera” de Jorge Drexler, artista al que admira y a quien osó comparar con el gran cantautor Caetano Veloso.

En el segmento más festivo del recital, todos cantaron con el tema “Dancing Man” y “Tengo” en donde cada uno de los músicos tuvo su espacio para improvisar. Para ir despidiéndose, eligió “Me olvidé de vivir”, cover de Julio Iglesias, y el cierre perfecto a una gran noche llena de dinamismo fue “Monkey Man”, que puso a la gente a bailar hasta el final del último acorde.

Con un carísima único, Macaco brindó un show con una calidad sonora envidiable, en el que no sólo contagió buenas vibras sino que intentó crear conciencia en cada una de sus canciones. Lejos de ser una copia de Manu Chao, con quien suelen compararlo, el oriundo de Barcelona impone su personalidad en cada tema.

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