Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Massacre

Invasión Extraterrestre

Cronista: Fernando Villarroel | Fotos: Beto Landoni

27 de Junio, 2015

Invasión Extraterrestre

Walas y sus muchachos presentaron Bilblia Ovni, su última placa discográfica, y con un sonido galáctico, revalidaron su título de animadores del universo musical.

La noche está encantadora. Massacre presenta “Biblia Ovni” en La Trastienda y la convocatoria es todo un éxito. No quedan espacios por llenar, ya todos ocuparon sus lugares con la expectativa de escuchar la palabra del predicador Walas, el hombre que junto a sus eternos compañeros de ruta, pretende demostrar que Fabio Zerpa tenía razón.

“Mi amiga Soledad” es el track del nuevo álbum con el que la banda sale a conquistar a la audiencia. El frontman luce un casco de guerra y un poncho camuflado, vestido como si estuviera dispuesto a dar batalla contra todo aquello que se le interponga en este camino de fe extraterrestre. Un éxtasis generalizado invade el auditorio y los músicos eligen poner a sonar su clásico “Te leo al revés”, del disco Aerial, llevando la energía del lugar a niveles intergalácticos.

“La Nave”, otra de las canciones nuevas, se cuela en el repertorio y la frase "Se manifiesta una voz / cada vez más profunda / acuden colores santos" pareciera ser un mensaje encriptado hacia el más allá para Gustavo Cerati. En el ambiente se siente el clima de celebración y Massacre no levanta ni por un segundo el pie del acelerador, y continúa con un setlist con ritmo frenético: “Plan B” y “Niña Dios” son de la partida en una noche que combina armónicamente lo nuevo y lo viejo.

Los músicos ejecutan las melodías con una precisión increíble, dejando en claro que a través de los años han logrado afianzarse y mejorar en forma significativa su calidad a la hora de la interpretación. Las guitarras de Pablo Mondello y Fico Piskorz suenan como si verdaderamente fueran de otro mundo, el bajo de Bochi Facio pulsa notas de alto vuelo y la certera precisión en los golpes de Charly Carnota, muestran el gran momento en que se encuentra la banda.

A medida que se suceden los temas, la gente se turna para subir al escenario con el propósito de bailar, agitar y cantar por unos segundos junto a Walas y luego hacer mosh con sus pares. El predicador deja que sea la fuerza natural la que guíe las riendas de lo que se genera en el show. “Tengo Captura” y “Violence” empiezan a dar cuenta de que todo tiene un final, pero lo hacen con una cadencia asombrosa.

Las luces se encienden, los Massacre se despiden y los fieles de esta congregación, que parecen tener en la “Biblia Ovni” las sagradas escrituras por las que tanto tiempo esperaron, aplauden con pasión a los artistas en los que encontraron la esperanza de una religión que les propone un altar para un sólo dios: el amor universal.

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