Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Jeites

El triunfo de Jeites

Cronista: Fernando Villarroel | Fotos: Anabella Reggiani

06 de Julio, 2015

El triunfo de Jeites

La banda comandada por Joaquín Varela vivió una jornada muy especial, en la que confirmó su romance con público y el buen momento que atraviesa.

La del sábado es una noche helada en la Ciudad de Buenos Aires. El rostro de la mayoría de los porteños aún deja ver la mezcla justa de tristeza y bronca por una nueva derrota del seleccionado nacional de fútbol, esta vez en la Copa América. Sin embargo, en el ambiente que rodea al teatro Vorterix se puede percibir otra energía: Los Jeites se preparan para poner color y calor para combatir el frío nocturno.

La encargada de calentar motores es la cantante Sofía Viola. Siempre es difícil para los artistas invitados lograr ganarse el apoyo del público ajeno, pero pareciera que a esta señorita no le cuesta trabajo la tarea de conquistar a los presentes; con una guitarra acústica y mucho ritmo, Viola no sólo pudo mostrar su talento sino que también logró seducir los corazones de los presentes y recibir varios aplausos.

Con un buen marco de gente, los chicos de Jeites salen a escena dispuestos a celebrar el buen momento que atraviesan musicalmente. A pura melodía y con los rostros pintados como si fueran ‘animadores de fiestas’, el frontman Joaquin Varela y sus muchachos saltan y bailan sobre el escenario mientras ponen a sonar los temas “Vuelve Canción” y “Desde El Fuego”.

Las canciones continúan, y así es como llegan “Pensar de Más”, “Karma” y “Vida Breve”. El bajista Tomás Halbach ríe y mira a la audiencia extasiada, mientras pulsa su instrumento con una energía que contagia a todo el auditorio; el guitarrista y trompetista Francisco Halbach ensaya un solo, tocando ambos instrumentos, y se recibe de ‘hombre orquesta’ robándose la admiración de todos en materia de versatilidad.

Varela pide aplausos para cada uno de los músicos que se suben a escena entre tema y tema. La velada los muestra unidos, como si se tratara de una gran familia. Una familia numerosa repleta de artistas que bailan, tocan, cantan y respiran amor por la vida y las armonías que interpretan; se divierten entre ellos y también lo hacen con el público, un público que les demuestra su cariño entonando cada una de sus canciones y bailando cada tonalidad que aparece en el aire.

El Vorterix revienta de emoción y la gente corea en clave futbolera el clásico ‘Olé, Olé, Jeites, Jeites’. Los chicos arriba del escenario no ocultan su felicidad y los que están abajo no disimulan su cariño, dejando en claro que su romance no es algo furtivo ni pasajero sino algo que se viene gestando hace tiempo y al que le parece quedar un largo camino por recorrer.

El telón se cierra y las luces se encienden pero ya no hay caras largas ni tristeza. Los Jeites le ganaron por goleada a la amargura y dejaron en claro que continuaran trabajando duro para conquistar el campeonato mundial de la alegría.

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